• Opinión - César (portada)

    Programa, programa, programa

    Opinión - César (Faldón)

    • Artículo del concejal, César González, publicado el lunes 2 de enero en La Nueva España

    Fue Julio Anguita, en su etapa al frente de Izquierda Unida en los años noventa, quien utilizó de forma recurrente esta expresión para situar el programa electoral como eje central sobre el que debía cimentarse cualquier pacto con el PSOE. Sin embargo, lo que había de ser un punto de partida para el acuerdo en aquella época supuso un auténtico cortafuegos para el entendimiento de la izquierda en una carrera hacia lo que se bautizó por aquel entonces como “sorpasso” y que provocó, entre otras cosas, que Asturias estuviera gobernada, o más bien desgobernada, por el Partido Popular entre 1995 y 1999.

    Dos décadas después esa estrategia de líneas rojas hacia el PSOE es la empleada por la denominada “izquierda alternativa” de Podemos y por su líder, Pablo Iglesias, tan obsesionado como su admirado Anguita por el “sorpasso”. En Gijón lo sabemos bien, pues la pinza entre podemistas y casquistas hizo que Carmen Moriyón mantuviera la Alcaldía de Gijón como último gran reducto de FAC pese a que las fuerzas de izquierdas sumábamos 15 de los 27 del Pleno municipal. Curiosamente Podemos justificó entonces su posición con unas diferencias programáticas que cualquiera que haya leído los programas electorales de las tres formaciones políticas no se cree.

    Esa posición sigue inalterable y en Gijón existe un matrimonio de conveniencia entre Podemos y Foro, cuyo último acto ha sido la aprobación de los Presupuestos municipales de 2017. Como es sabido, este acuerdo se cimentó inicialmente en una gran mentira denominada renta social municipal que realmente es una línea de ayudas finalistas para el pago de gafas, prótesis o reparación de electrodomésticos para familias que ingresen menos de 532 euros. Así lo explicó el portavoz de Foro en el último Pleno y así se lo recordaron los militantes de Podemos a sus concejales: “No es una renta básica, es una ayuda”.

    Nadie puede dudar del carácter asistencial de esta medida, ni siquiera sus proponentes, que así lo reconocieron en el Salón de Plenos la pasada semana. Lo contradictorio es que tres meses antes, en el mismo salón, desde Podemos se afeara a los casquistas que “no hacen nada para reformular la Fundación Municipal de Servicios Sociales, salvo poner parches que cronifican las situaciones con medidas asistenciales cada vez más próximas a formas de beneficencia”. Esa visión, por cierto, era compartida en el programa electoral con el que se presentaron a las elecciones municipales de 2015.

    También Izquierda Unida se ha sumado a este acuerdo y defendido esta nueva línea de ayudas, pero igualmente parece que su programa electoral es una recuerdo lejano. “Un sistema que se aleje del modelo asistencialista basado en la beneficencia que ha guiado la actuación municipal en los últimos cuatro años” era lo que defendían en mayo de 2015 desde esta formación. La pregunta es obvia: ¿se puede cambiar un modelo asistencialista con medidas de carácter asistencialista?

    Pero si seguimos haciendo el repaso a los programas electorales, no podemos olvidarnos de Foro Asturias. El partido de Cascos proponía en su programa electoral “utilizar las Ayudas de Emergencia para ayudar al pago de gastos corrientes (luz, agua, calefacción, adquisición de electrodomésticos…) en todas las unidades convivenciales cuyos ingresos sean inferiores a 652 euros mensuales”. Algo que se asemeja bastante a lo acordado, salvo en la cuantía.

    Así programa, programa, lo que se dice programa, es el de Foro el que ha queda bendecido con el último acuerdo presupuestario. No importa. Ya lo dijo el Secretario General de Podemos en Gijón, el Sr. Suárez del Fueyo, en la última asamblea de su partido: “Aquí no se está debatiendo un combate entre la derecha y la izquierda, sino si la hegemonía de esta ciudad va a estar en manos de Podemos o del PSOE”.

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    Comulgar con ruedas de molino

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    • Artículo de Natalia González Peláez, representante del PSOE en la Junta Rectora de la Fundación Municipal de Servicios Sociales, en La Nueva España, lunes 26 de diciembre de 2016.

    En el desarrollo de la política social municipal es necesaria la confluencia de una serie de elementos que van desde la planificación urbana y la concepción de los barrios, hasta la distribución de los recursos o el acceso de la ciudadanía al conjunto de actividades, servicios y prestaciones. Todo esto tiene que ver con una idea de ciudad en la que el bienestar de las personas se encuentra en el centro de todas las políticas y con una planificación que debe tener el impulso y liderazgo político necesarios, contando con la participación social y el desarrollo técnico preciso.

    Nada de esto sucede en Gijón, donde la improvisación es la tónica general. Una ciudad en la que las políticas sociales se desarrollan a golpe de ocurrencias y que, en muchas ocasiones, se dan a conocer, exclusivamente, a través de los medios de comunicación.

    Este es el caso de la denominada “renta social municipal “, recogida en el proyecto de presupuestos municipales para el año 2017, que hasta sus propios promotores saben que no va a ser tal cosa, que la iniciativa que anunciaron a bombo y platillo como un ingreso adicional para quienes peor lo están pasando y que además sería incompatible con el Salario Social, se ha convertido en ayudas finalistas que casualmente el gobierno de la señora Moriyón, ése que este año dejará 2 millones de euros del presupuesto de Servicios Sociales sin tocar, llevaba en su programa electoral.

    Los grupos proponentes siguen empeñados en hacernos comulgar con ruedas de molino, pero por más que se empeñen su propuesta nada tiene que ver con la renta básica de ciudadanía que se está discutiendo a nivel europeo, ni con otras rentas básicas aprobadas en otros municipios.

    Entre otras cosas, porque parece que, de repente, se han olvidado que la población gijonesa, tiene derecho al Salario Social Básico que gestiona nuestra comunidad autónoma y que ya constituye una renta mínima a la que pueden acceder todas las asturianas y asturianos que carezcan de recursos económicos por tiempo ilimitado; tampoco parecen recordar que, los y las preceptores de salario social básico, al igual que el resto de la población gijonesa que reúna los requisitos necesarios, pueden acceder también a una serie de ayudas y prestaciones de carácter municipal que ya existen, como son las becas comedor para sus hijos e hijas, la ayuda al alquiler, la ayuda para el gasto energético, la ayuda a la pobreza infantil, la exención de pago para el acceso a cursos o actividades deportivas, las ayudas de emergencia o a familias, entre otras.

    Tal vez, la intención real de esa supuesta “nueva renta municipal social”, sea la de sustituir todas estas prestaciones bajo una nueva denominación que además de hacerla parecer novedosas, sea más acorde a su ideario, les dé una mayor rentabilidad política y oculte que, la mayoría de estas prestaciones ya existían antes de que sus socios de Foro asumiera la responsabilidad de gobierno, en el año 2011.

    Lo hacen aludiendo a que se trata exclusivamente de paliar una situación de pobreza o de falta de recursos económicos y no de vulnerabilidad o exclusión social y en base a ello, renuncian a poner en marcha nuevos programas que faciliten la incorporación laboral de las personas y a implementar y reforzar los programas de incorporación sociolaboral ligados a la percepción del Salario Social Básico.

    Es inaceptable que mientras año, tras año, la Fundación Municipal de Servicios Sociales y el ayuntamiento de Gijón son incapaces de ejecutar su presupuesto y el número de personas beneficiarias del Salario Social Básico y de otras prestaciones sigue aumentando, los programas de incorporación sociolaboral ligados al salario social apenas hayan sufrido variación, ni en los recursos económicos que se destinan a los mismos, ni en el desarrollo de nuevos proyectos que den continuidad a los itinerarios laborales que ya se vienen desarrollando.

    No podemos permitir que las personas vulnerables se perpetúen en situaciones de exclusión y mucho menos, que las personas que carecen de empleo, se alejen del mercado laboral, algo que no se resuelve exclusivamente con una política de rentas mínimas o ayudas económicas para cubrir necesidades básicas, sino que hay que abordar de una forma integral, ligando las políticas sociales a las políticas activas de empleo.

    Es cierto que, en estos últimos cinco años, las circunstancias han cambiado notablemente, la crisis económica y las reformas legislativas, especialmente en el ámbito laboral, han supuesto un aumento de la presión asistencial en los Servicios Sociales Municipales, un cambio en el perfil de las personas que acceden a prestaciones sociales y un aumento de las que, aun contando con un empleo, no llegan a cubrir sus necesidades básicas. El cometido del equipo de gobierno y, por extensión, de aquellos que lo sustentan, es evaluar y reformular las políticas sociales para afrontar estos nuevos retos. Un proceso que es necesario liderar con dedicación y trabajo, incorporando a las entidades sociales en el papel que les corresponde y en el que los grupos de la oposición debemos participar con responsabilidad política.

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    El engaño de la renta municipal y otras farsas

     

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    • Artículo del concejal José Ramón García publicado hoy en La Nueva España

    Ya puede PODEMOS decirlo mil o diez mil veces pero la renta municipal es un auténtico engaño, como engañosa es su trayectoria en el Ayuntamiento Gijón. Es la mentira con la que pretenden obtener la absolución de apoyar, por omisión, unos presupuestos de derechas. Unos presupuestos que no aportan nada a la ciudad y que, una vez más, no se ejecutarán. Eso sí, todo esto lo hacen generando una falsa ilusión entre quienes peor lo están pasando, las personas más vulnerables.

    Quieren engañarnos con un señuelo que esconde la verdadera razón de ese apoyo, que no es otra que sostener al gobierno por el que apostaron en junio de 2015. El de la Alcaldesa de Cascos.

    No pueden reconocerlo, claro está. No están dispuestos a asumir el coste electoral de esa decisión. De ahí los engaños y señuelos difusos como una imposible renta municipal, convertida en ayudas finalistas, con la que buscan justificar ante su electorado la improductiva presencia que tienen en las instituciones.

    Una renta social municipal no es posible y lo saben porque en Asturias ya hay una renta que garantiza por derecho un ingreso mínimo a cualquier persona, se llama Salario Social Básico y el presupuesto regional contempla 32 millones de euros para este concepto, destinados solamente a Gijón. Así todo, PODEMOS no apoya las cuentas regionales y ni siquiera ha querido sentarse a negociar el presupuesto asturiano.

    Tampoco quisieron hacerlo en marzo de 2016 cuando, por cierto, tuvieron la oportunidad de instaurar a nivel estatal el Ingreso Mínimo Vital que llevaba el PSOE en su programa, pero no quisieron a un socialista al frente del Gobierno de España y optaron por buscar el “sorpasso” en unas segundas elecciones. Los transversales antepusieron sus ambiciones a las necesidades de la ciudadanía. ¿De verdad alguien se cree que las personas ocupan el primer lugar de sus intereses?

    Si la ciudadanía fuese lo importante, no hablarían en Gijón de una renta municipal que no hace otra cosa que generar falsas expectativas y confundir a las personas. Menos mal que el señor Couto en el Pleno de diciembre nos aclaró que la realidad es que de lo que se está hablando es de ayudas finalistas no de una renta y a pesar de que su destino definitivo se desconoce, cierto es que Foro Asturias incluía estas ayudas en su programa electoral. Pura coherencia.

    Si la ciudadanía fuese lo importante, en su oscura negociación con FORO podrían haber incluido la reorganización y redefinición del conjunto de las políticas sociales y de las políticas activas de empleo. Algo que reclamaban al igual que nosotros hasta hace bien poco. Ya que tuvieron la oportunidad de negociar, podían haber sido más ambiciosos.

    Si la ciudadanía fuese lo importante, habrían dejado de lado sus intereses electoralistas y el resultado de sus reuniones de ”comandita” sería otro, y no un pequeño e indefinido artificio cuyo objetivo principal es calmar a sus fieles ante el incomprensible apoyo a la derecha incumplidora de Cascos.

    Pero bueno, que lo negociado se cumpla, o no, es lo de menos. Tampoco en esto nos deberían engañar, porque si en algo es absolutamente fiable FORO es en su incapacidad para cumplir acuerdos plenarios y en especial lo relativo a política social. Esto lo sabe PODEMOS, pero no le importa si ellos pueden seguir disimulando su acuerdo de fondo, el que sí se cumple, el alcanzado en junio de 2015.

    El pacto de gobierno es tácito y aun así evidente. Es vergonzante para quienes lo suscriben, pero puede llegar a entenderse. Al fin y al cabo PODEMOS y FORO tienen varias similitudes. Son fuerzas que han llegado a las instituciones a lomos del populismo y la demagogia, y tienen como enemigo común al PSOE. Les ofende que se destape “el pacto del astillero”, pero a las cosas hay llamarlas por su nombre y el apoyo presupuestario al partido de Cascos no es más que otro acuerdo dentro ese pacto.

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    ¡A gobernar!

    Opinión - Josechu (Faldón)

    Artículo del Portavoz del Grupo Municipal Socialista, José María Pérez, publicado en La Nueva España el Lunes, 19 de diciembre de 2016.

    http://www.lne.es/suscriptor/gijon-opinion/2016/12/19/gobernar/2030429.html

    Estos días se afanan algunos en justificar su complicidad con el gobierno de Carmen Moriyón. Quienes le permitieron tras las últimas municipales acceder a la Alcaldía de Gijón, hoy quieren convencer a la opinión pública de que los de Cascos son gente seria, cumplidora y de confianza. Tan es así que los dirigentes de Podemos piden a sus bases la colaboración para un presupuesto municipal que no cumple con los mandatos plenarios que ellos mismos impulsaron, contando con el arrope de IU, a quien su acuerdo nacional con los de Iglesias sitúa en una posición seguidista que nada tiene que ver con su trayectoria en esta ciudad.

    Son muy libres de apoyar a la derecha local y regalarle la confianza de sus votantes de izquierda, pero no falten a la verdad: ni FORO ha cambiado respecto a su primer mandato municipal, ni ahora gestionan mejor los recursos públicos, ni tampoco cumplen con sus obligaciones en materia social o de empleo. Ahí están los innumerables acuerdos del Pleno municipal que han ignorado deliberadamente en estos meses, entre ellos el que suponía dedicar dinero del remanente de Servicios Sociales (lo no gastado en años anteriores) a un plan de emergencia social. No hacen lo que prometen y todos lo saben, aunque ahora silben para disimular. Y también saben que nada queda de la tan cacareada “renta municipal”, salvo el nombre, porque ya les ha dicho Couto que van a hacer lo que decía el programa electoral de FORO en la materia, así que no vengan en unos meses a lamentarse por un nuevo engaño: si se engañan es porque quieren y les conviene, aunque pretendan que pensemos otra cosa.

    El 13 de junio de 2015 la candidata del partido de Francisco Álvarez Cascos fue elegida Alcaldesa de Gijón pese a que en el Pleno éramos mayoría quienes nos habíamos presentado a las elecciones comprometiendo que eso no iba a suceder y que habría un gobierno de cambio ¿Por qué fue así? Porque la marca local de Podemos decidió que no quería un acuerdo con IU y el PSOE y, por tanto, mostraba su preferencia por tener a la derecha al frente de la ciudad. Quisieron apartarse de FORO antes de las elecciones pero luego les regalaron las llaves de Gijón como había hecho el PP cuatro años antes.

    Entonces no quisieron gobernar ni apoyar un gobierno diferente con el que podían compartir más elementos. Les venía mal: el “sorpasso” al PSOE era absolutamente prioritario e IU era una fuerza que despreciaban y consideraban subalterna. No querían ni gobierno “a la valenciana” ni ninguna otra fórmula que no les diese a ellos lo que las urnas les habían negado.

    Han pasado 18 meses y su acuerdo con el partido de Álvarez Cascos —ahora aliado del PP en elecciones generales y en el gobierno de España— se ha ido poniendo de manifiesto sistemáticamente. Es su decisión premeditada y han optado por dedicarse a pedir que se hagan cosas que el gobierno no hace para luego criticarlo y decir que es malo y no cumple. Eso sí, decirlo en voz baja, sin hacer mucho ruido, porque lo contrario pone en entredicho toda su estrategia.

    Pasado este tiempo, este cuento ya no vale. Les toca asumir responsabilidades, afrontar la gestión de lo que piden y les prometen pero que no hacen. Ya no vale quejarse con la boca pequeña de que FORO hace políticas de derechas mientras ellos les van regalando en cada Pleno los votos necesarios para que sigan igual, sin cambiar de rumbo, sin cumplir lo que allí se acuerda.

    Lo que están haciendo en Gijón es similar a lo que hicieron en Madrid cuando votaron NO a un candidato socialista a la Presidencia del Gobierno llevándonos a unas segundas elecciones generales que reforzaron a Rajoy. Aquí también están repitiendo el mismo NO a los socialistas en cada ocasión negándose a cualquier acuerdo por la izquierda. Pues asuman su responsabilidad: dejen de ser la sombra de FORO y formalicen un acuerdo real de gobierno. No engañen a la ciudadanía y muestren con claridad sus preferencias.

    De este modo, se daría el sano ejercicio de asumir la responsabilidad de sus decisiones, puesto que son el partido que da estabilidad al gobierno de FORO en Gijón, aunque quieran esconderlo pretendiendo solo la autoría de lo que consideran que les viene bien. Ese proceder es propio de lo que ellos mismos han denominado “vieja política”, muy vieja.

    Urge corregir el rumbo porque la renuncia a gobernar y a hacer oposición —a las dos cosas— de esa parte de la izquierda que representan produce un riesgo evidente de que la derecha se consolide en el gobierno municipal de Gijón pese a carecer de más proyecto que aguantar otro día más en la Alcaldía. Pero también porque es realmente obsceno ver como la agresividad verbal de Podemos contra el gobierno de Javier Fernández, se convierte en voluntad de diálogo y de acuerdo con el gobierno de Carmen Moriyón.

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    El papel lo aguanta todo

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    • Artículo de la concejala Marina Pineda publicado el domingo 27 de noviembre en La Nueva España

    Leo con sorpresa cómo la Sra. Moriyón, tan aficionada a declaraciones grandilocuentes y promesas vanas, reivindicaba ante el Foro Smartcity organizado en Madrid por Nueva Economía la importancia del Parque Científico y Tecnológico de Gijón como instrumento fundamental en el “cambio de piel” que, a su juicio, está iniciando nuestra ciudad. El papel lo aguanta todo.

    La idea de la creación del Parque Científico y Tecnológico (PCT) nace en Gijón en la década de los 90 del pasado siglo de la mano del Primer Plan Estratégico de la ciudad, aprobado en 1995 con el consenso de los agentes políticos, sociales y económicos representados en el Consejo de Desarrollo Local y en cuya redacción participaron las asociaciones y colectivos ciudadanos de Gijón, en un proceso pionero de participación ciudadana.

    El PCT, inaugurado en octubre de 2000, se convirtió ya en aquel momento en el elemento diferenciador de una estrategia de transformación del modelo productivo y generación de empleo, tras el largo proceso de reconversión industrial sufrido por nuestra ciudad. Se trataba de procurar un lugar de encuentro entre empresas con interés en mejorar su base tecnológica y centros o instituciones capaces de lograr avances en materia de innovación, de acercar la Universidad a la empresa mediante un conjunto integrado de infraestructuras en el área del Campus Universitario de Gijón. En definitiva, proporcionar a nuestra industria, principal motor económico de la ciudad, servicios avanzados que contribuyesen a su desarrollo, modernización y crecimiento.

    El éxito del proyecto pronto se hizo evidente con la demanda creciente de espacios. A día de hoy hay instaladas más de 130 empresas que dan trabajo a más de 4.000 trabajadores, configurándose como uno de los mayores yacimientos de empleo de la ciudad.

    Bienvenida al club, Sra. Alcaldesa. Ya era hora de que se diese por enterada de la existencia del parque y de su potencial para colocar a Gijón entre las ciudades tecnológicas del progreso. Es realmente sorprendente que estas declaraciones las haga quien durante sus cinco años de mandato no ha demostrado con sus hechos ningún interés por continuar el camino hacia la consolidación y transformación de nuestro tejido productivo, quien con todas y cada una de sus decisiones ha ido en la dirección contraria.

    Desde el Grupo Municipal Socialista llevamos meses advirtiendo de la necesidad urgente de ampliar el Parque Científico y Tecnológico. En este momento apenas quedan parcelas disponibles para la instalación de nuevas empresas. Llevamos meses dando razones para que el equipo de gobierno entienda que es necesario anticiparse, ya que los procesos de adquisición de terrenos para la ampliación del Parque llevan su tiempo de tramitación. La respuesta del Concejal de Desarrollo Económico, en su comparecencia para explicar el proyecto de presupuestos para 2017, es que no hay prisa, que cuando se agoten las tres o cuatro parcelas que aún están libres ya lo pensarán. Pero para entonces será tarde, las empresas que quieran instalarse se verán obligadas a irse a otro sitio. Una vez más, Sra. Alcaldesa, su falta de previsión acabará generando un problema que habría podido evitarse.

    Adquirir los terrenos de Naval Gijón para ubicar en ellos un nuevo polo del Parque Tecnológico dedicado a las energías renovables es una de las propuestas del PSOE al presupuesto de 2017 y su objetivo es precisamente ése del que usted presumía en Madrid, comprometerse y garantizar el desarrollo del Parque Científico para colocar a Gijón entre las ciudades referentes en este tipo de energías. Empezar a dar pasos para desarrollar el “Gijón Azul” del que habla el nuevo plan estratégico 2016-2026.

    Pero a pesar de sus palabras, ni usted ni su gobierno son un paradigma de compromiso con la actividad industrial de la ciudad. Buena prueba de ello es su empeño por excluir en el nuevo PGO el uso industrial para los terrenos actualmente ocupados por Astilleros Armón y El Tallerón, poniendo en riesgo cientos de empleos industriales y el futuro de sus trabajadores.

    Gijón no se merece que quien gobierna nuestra ciudad no ponga todo su empeño en dinamizar la actividad económica, utilizando todos los mecanismos a su alcance para conservar el empleo industrial y ayudar a su crecimiento, anticipándose a las necesidades de espacios de desarrollo tecnológico. Y eso no se consigue con buenas palabras.

    Por eso sus declaraciones nos han causado estupefacción. Su compromiso para asegurar a Gijón un puesto entre las ciudades tecnológicas del futuro no resulta creíble. Su falta de proyecto y su incapacidad para tomar decisiones constituyen el mayor impedimento para lograr tal fin. Durante sus años de gobierno se ha hecho evidente su falta de apuesta por el sector industrial y el desarrollo tecnológico. Ni solucionan la falta de espacio del Parque Tecnológico, ni saben lo que quieren hacer con los terrenos de Naval Gijón, ni son capaces de tomar decisiones que encarrilen el futuro de nuestra ciudad. Sus palabras, como siempre, se quedarán en papel mojado.

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    El precio de la alianza

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    • Artículo de la concejala, Marina Pineda, sobre las consecuencias de municipalizar el servicio de ayuda a domicilio

    No sé si es bisoñez, exceso de voluntarismo o puro populismo. El pasado jueves XSP, la marca local de Podemos, presentó al Pleno del Ayuntamiento de Gijón, al grito de “sí se puede”, una propuesta para la municipalización del servicio de ayuda a domicilio. Una propuesta que, bajo la dulce envoltura de la justa reivindicación, esconde un caramelo envenenado.

    No desconocemos la precariedad de las condiciones laborales de los sectores de servicios, entre ellos el de ayuda a domicilio: jornadas parciales, horarios variables y  bajos salarios. Condiciones comunes en sectores feminizados que contribuyen a profundizar la brecha salarial entre mujeres y hombres a pesar de las mejoras logradas a través de la negociación colectiva.

    Parece razonable el intento de mejorar esas condiciones integrando a las trabajadoras en la plantilla municipal. Pero esta lógica choca frontalmente con la realidad de la legalidad vigente. A pesar de alguna sentencia que aborda tangencialmente la posibilidad de que un ayuntamiento se subrogue en los contratos de trabajadores de una contrata municipal (la enarbolada por la representante de XSP acabó con el trabajador despedido sin indemnización alguna) o de algún informe carente de cualquier rigor técnico, la doctrina de nuestros tribunales es clara.

    El artículo 103.3 de la Constitución exige que el acceso al empleo público se rija por los principios de publicidad, igualdad, mérito y capacidad. Es decir, para pasar a formar parte de la plantilla del Ayuntamiento hay que superar un proceso selectivo, cuyos mínimos ya fueron fijados hace años por el Tribunal Constitucional. El largo proceso debe incluir una primera fase de examen y solo quienes superen ésta podrán pasar a la baremación de méritos, que nunca puede ser condicionante para que los aspirantes externos accedan a las plazas convocadas. Requisitos que son aplicables tanto a las administraciones como a sus organismos autónomos o empresas públicas. Porque no solo hay que salvaguardar los derechos de quienes actualmente trabajan en los servicios que se pretenden municipalizar sino también los de quienes esperan la convocatoria de plazas públicas como única posibilidad de empleo en una situación de alto desempleo como la actual.

    La situación no es nueva. Olvida XSP que el camino que transitan ya ha sido pisado por muchos. Hace unos años, el Ayuntamiento de Avilés intentó algo similar con los trabajadores de la contrata de gestión de las instalaciones deportivas municipales. El resultado fue una sentencia que anuló las subrogaciones y un proceso selectivo en la recién creada empresa municipal de servicios a la que accedieron algunos de los antiguos trabajadores, otros perdieron su puesto de trabajo. Y en Oviedo tenemos ejemplos mucho más recientes. La decisión de municipalizar el servicio de recaudación ha finalizado con la imagen que los medios de comunicación nos mostraban este lunes: 1661 aspirantes compitiendo por 29 puestos de trabajo, sin ninguna garantía para los trabajadores que actualmente prestan el servicio, que ven peligrar sus empleos; al menos cinco trabajadores del Auditorio se han quedado en la calle.

    A estas exigencias se añade en el caso de la ayuda a domicilio la de contar con una titulación que, pese a los procedimientos puestos en marcha por la administración asturiana en los últimos años no todas las trabajadoras poseen y sin la cual ni siquiera podrán presentarse al proceso selectivo. Esperemos que dentro de unos meses las trabajadoras de ayuda a domicilio de Gijón no se conviertan en las nuevas víctimas.

    Y más que la propuesta de XSP, resulta sorprendente que el gobierno municipal de FORO se haya comprometido a llevarla a cabo, creando para ello una nueva empresa municipal. Una muestra más de la irresponsabilidad del equipo de gobierno de la Sra. Moriyón. Más sorprendente si cabe en un gobierno al que hemos tenido que forzar para que mejore,  a través de la contratación pública, las condiciones de trabajo de quienes prestan servicios en las contratas municipales y que continua licitando contratos, como los de atención al público en centros municipales, con retribuciones que apenas alcanzan el salario mínimo interprofesional.  Tal vez un intento de FORO de apuntalar la extraña alianza que gobierna la ciudad desde 2015, precisamente el día que se inicia la negociación del presupuesto para 2017.

    Lo que sí tenemos claro desde el grupo municipal socialista es que no vamos a apoyar ninguna propuesta que ponga en riesgo los empleos de quienes trabajan en las contratas municipales, sean las trabajadoras de ayuda a domicilio o cualquier otro. Seguiremos exigiendo que se busquen fórmulas para mejorar sus condiciones de trabajo pero siempre teniendo como premisa irrenunciable el mantenimiento de sus puestos de trabajo. Porque con el pan de los trabajadores no se juega. Quien promete a estas trabajadoras un empleo municipal sin tener claro si es posible está generando falsas expectativas y, lo que es peor, pone en grave riesgo sus actuales puestos de trabajo. Espero que no acaben siendo el lamentable precio de una alianza.

     

     

  • Opinión - Josechu (portada) copia

    Gijón, un paciente en mal estado

    Opinión - Josechu (Faldón)

     

    • Artículo del portavoz del Grupo Municipal Socialista, José María Pérez, publicado el 2 de octubre en El Comercio

    ¿Cuál es el estado de nuestro municipio? Para mí es malo porque considero que el gobierno Carmen Moriyón no cumple con sus obligaciones y no da respuesta a los problemas ciudadanos. Y no es una cuestión derivada de la crisis o de la escasez de recursos municipales: es la consecuencia de la falta de compromiso con su trabajo y de la inexistencia de proyecto alguno para construir el Gijón del futuro.

    Cada año utilizan un porcentaje menor del presupuesto de la ciudad (55 millones sin utilizar en 2015) lo cual conlleva una reducción automática del presupuesto del año siguiente. El Plan de Choque social aprobado en el verano de 2015 está paralizado y el 80% de sus recursos continúan en el cajón pese a los problemas sociales que vivimos. La calle Brasil ha sufrido sus terceras inundaciones en 15 meses mientras el gobierno ni siquiera ha contratado la redacción de los proyectos técnicos para su reparación. Los vecinos de Francisco Eiriz siguen sin ser compensados por los problemas que les causó el ayuntamiento en la rehabilitación de sus viviendas. Los emisarios submarinos del saneamiento están en mal estado y vierten las aguas junto a las playas sin que exista aún proyecto para su reparación a pesar de que Moriyón reconoce que lo sabe desde hace 2 años. Muchas calles de nuestros barrios están en situación lamentable y, sin embargo, el partido de Álvarez-Cascos solo ha sido capaz de utilizar el 10% del presupuesto para inversiones. El desempleo es nuestro principal problema, pero los concejales foristas no han puesto en marcha ningún programa con recursos municipales y se limitan a realizar aquellas acciones que paga el Principado. Y podría seguir relatando más y más ejemplos de situaciones que podrían corregirse y no se han abordado, de incumplimientos de compromisos de la Alcaldesa y sus concejales, de incapacidad para atender las necesidades de nuestros vecinos y vecinas.

    Carmen Moriyón puede ser buena cirujana, cosa que no discuto, pero no está siendo una buena Alcaldesa. Plantearse su labor como una mera respuesta a los problemas del día es hacer mal su trabajo. Carecer de proyecto de ciudad es, además, una temeridad que cercena el futuro. Y esta ciudad necesita un giro de 180 grados y que la Alcaldía asuma su responsabilidad, planifique su trabajo y de la cara. Sin eso, el estado del municipio, nuestro paciente, seguirá siendo malo.

  • Opinión - César (portada)

    SOS La Calzada

    Opinión - César (Faldón)

    Artículo del concejal César González publicado el 17/09/2016 en La Nueva España

    15:22 horas de la tarde del pasado jueves. A punto de salir por la puerta de casa recibo una llamada: “César, se nos están inundando los locales otra vez y aquí no aparece nadie”. Esta llamada de auxilio procedía de una comerciante de la calle Brasil que volvía a ver, 15 meses más tarde, como su negocio y los de los alrededores quedaban anegados. No fue la única en un cuarto de hora fatídico para estos vecinos y vecinas.

    Un episodio similar se produjo el 13 de junio de 2015, el mismo día y a la misma hora en la que los concejales y concejalas de la actual corporación municipal tomábamos posesión de nuestra acta. Por aquel entonces se nos explicó que la lluvia había sido muy intensa, que había pleamar y que el crecimiento de la red de saneamiento en la zona Oeste había provocado el colector de la calle Brasil no diera abasto. ¿Solución? Según los anteriores responsables de la Empresa Municipal de Aguas, ante el crecimiento de la red en la zona Oeste, la solución pasaba por la construcción de un pozo de tormentas en la Playa de L’Arbeyal. También se nos dijo que ya era una inversión prevista para este mandato y que no se acometió con anterioridad por aquello de racionalizar el gasto.

    Tanto la explicación como la solución aportada pueden parecer razonables. El problema reside en que la Empresa Municipal de Aguas (EMA) tiene una hucha, según datos de diciembre de 2015, de casi 28 millones de euros, lo cual hace difícil explicar a nadie que se estuviera esperando a acometer esta obra para no gastar más de la cuenta. Más aún si tenemos en cuenta que una obra de esas características, entre tramitación, redacción y ejecución de proyecto, puede llevar en torno a cuatro años.

    Pero el problema no reside únicamente en la visión austericida de Moriyón y su equipo. También en una incapacidad de gestión que ha tenido su máximo exponente en la Empresa de Aguas. Incapacidad que se demuestra en que, ya con una renovada dirección, hasta el próximo jueves no se aprobará la licitación de la redacción del proyecto. 15 meses hemos tenido que esperar para situarnos en el punto 0 de un proceso que, entre redacción del proyecto, adjudicación y ejecución de la obra, puede alargarse, si no hay ningún contratiempo, 4 años.

    Esa incapacidad de gestión también ha motivado que Moriyón y su equipo no tomaran la una decisión necesaria para la mejor marcha de la EMA: el cese de la anterior dirección. Tuvo que ser la salida por voluntad propia del anterior gerente la que motivara el cambio en la dirección de la empresa.

    Varios frentes son los que tiene abiertos la EMA en la ciudad y a los que tendrá que hacer frente la nueva dirección. Teniendo en cuenta que lo relativo a la depuración en la cuenca Este, tal y como ha expresado la Alcaldesa en varias ocasiones, depende fundamentalmente del gobierno de España, no resulta complicado concluir que dar solución a los problemas de saneamiento en la zona Oeste debería ser prioritario para Moriyón. Aquí no dependemos de ninguna otra administración. Vecinos y comerciantes de La Calzada no pueden esperar más. Sra. Alcaldesa, atienda la llamada de auxilio que le están lanzando.

  • Opinión - Lara (portada)

    Gijón es Cimavilla, no Nueva York

    Opinión - Lara (Faldón)

     

     

     

    • Artículo de la concejala, Lara Martínez, publicado en el diario El Comercio

    Que Carmen Moriyón y su equipo han perdido el norte, literal y metafóricamente, hace ya mucho tiempo que es un hecho. Realmente dudo que en alguna ocasión hayan tenido más norte que el de utilizar una institución como el Ayuntamiento para gloria propia, pero es eso es harina de otro costal…

    Lo grave para Gijón es que de la mano de los foristas ha emprendido un camino de difícil retorno cuyo culmen tendrá lugar el próximo jueves, 8 de septiembre. Ese día la pérdida metafórica del norte se hará literal.

    Ese día comienzan las fiestas de Cimavilla. Las fiestas del único barrio de la ciudad que ha sido testigo de todos y cada uno de los días de sus más de 2.000 años de historia. De Noega a Gijón. De un barrio cuya personalidad propia es innegable, cuyas calles atesoran historias de pescadores y cigarreras, de artistas y artesanos, de comerciantes y hosteleros, de playos… Un barrio que representa la esencia más auténtica de la ciudad. Un barrio que reivindica hace ya tiempo una especial protección de su identidad que le aleje de los procesos de gentrificación que tanto daño están haciendo, procesos que “revitalizan” barrios tradicionales convirtiéndolos en zonas de moda y desplazando de sus calles a sus propios habitantes, incapaces de asumir el incremento del nivel de vida de la zona. Procesos que transforman espacios de vida e historia en elementos de especulación.

    Ese día, ese 8 de septiembre, el gobierno municipal de Foro añade una muesca más a su propio tambor de incumplimientos y bajo el manto protector de Divertia promociona el evento Gijón Central Park, que tendrá lugar en el más que discutible adecuado entorno del Parque Isabel la Católica. Incumple con los hosteleros, aquellos a los que había prometido sumar a su actividad y no restar, desestacionalizar, promover actividades que no intercedieran en los negocios de aquellos que durante todo el año trabajan con el mismo ahínco. Incumple con Cimavilla, contraprogramando en la semana más especial del año para el barrio.

    Incumplimiento tras incumplimiento, ocurrencia tras ocurrencia, este gobierno municipal está convirtiendo a Gijón en el exponente máximo de la transformación de una villa con personalidad propia y carácter en una ciudad más, tendente a la mediocridad, gris, similar a tantas otras que deben subirse al carro de la globalización porque carecen de identidad propia. Que nadie se equivoque. Gijón no es eso. A Gijón lo están convirtiendo en eso.

    Así pues, ese día, ese 8 de septiembre, el equipo de la señora Moriyón ha decidido que el gijonés de a pie elija entre vivir la ciudad en su esencia, en su autenticidad, en el disfrute de sus tradiciones mantenidas con esfuerzo hasta nuestros días o disfrutar de un evento más, de aquellos que pueden disfrutarse en cualquier momento o lugar. No se lleven a engaño, el disfrute de ambos por igual no es imposible, solamente la incompetencia de quien desgobierna esta ciudad lo ha hecho así. Gijón es Cimavilla, no Nueva York.

  • Opinión - Lara (portada)

    La tozudez de los números

    Opinión - Lara (Faldón)

    • Artículo de la concejala socialista, Lara Martínez, publicado hoy en La Nueva Españ

    Me gusta la fotografía. La buena fotografía. Capta la belleza de un instante y te transporta a lugares idílicos. El octavo arte. Deleita los sentidos. Pero es eso, belleza efímera, reflejo de un instante que no siempre es lo que parece.

    La fotografía del turismo en Gijón de los últimos años es precisamente eso, un bello reflejo interesado de algo que se encuentra muy lejos de la realidad. Lo primero que me planteé a la hora de enfrentar este artículo fue la dificultad que entraña transmitir algo que choca con lo que la vista percibe en un momento determinado en un lugar determinado. Fotografías en las que la muchedumbre se sale por el marco, puestas de sol salpicadas de sonrisas, San Lorenzo siempre con marea baja, sin nordeste, repleto de gijoneses y visitantes disfrutando de interminables jornadas playeras, la felicidad del verano, al fin y al cabo. Serotonina, endorfina y dopamina, las hormonas de la felicidad, en su máximo apogeo estival.

    Sin embargo, frente a la percepción que algunos puedan tener y el humo que otros siguen empeñados en vender, las cifras son las que son. Gijón se descalabra turísticamente. Lleva meses en caída libre. Analizando los datos de la ciudad tanto de forma aislada como comparativamente, en el espacio y en el tiempo. Si se compara, según datos del INE (Instituto Nacional de Estadística) el mes de julio de 2015 con el de 2016, Gijón ha perdido 6520 visitantes. Si se compara el acumulado de viajeros de la ciudad entre los meses de enero y julio de 2015 y el mismo período de 2016, la ciudad ha perdido 10797, un descenso de un 5% en cifras redondas. Por otro lado, a estas alturas del pasado año, Gijón superaba en viajeros y pernoctaciones a ciudades como Santander, Vigo o León y la distancia con Oviedo era de un insignificante 2% (1200 viajeros). Sin embargo, en este 2016 Oviedo se ha consolidado como uno de los principales destinos de Asturias superando a Gijón en más de 12000 viajeros, diez veces más que hace sólo un año. Fuera de Asturias, nuestra ciudad ya ha sido superada como destino por las anteriormente citadas Santander, Vigo y León.

    ¿Casualidad? Rotundamente no. Lo que le está sucediendo al turismo en nuestra ciudad es, como en tantas otras cuestiones municipales, que ha llegado el momento en el que se hacen evidentes las consecuencias de 5 años de desgobierno de la señora Moriyón y su equipo. Llegaron a este Ayuntamiento haciendo continua referencia a la herencia recibida. Lo que se olvidaron de apuntar fue el rédito que iban a sacarle. Todas las herencias, mal gestionadas, se acaban. Y Gijón agoniza como destino turístico y mucho más, como destino de calidad. La inercia con la que se ha trabajado en un sector estratégico para la ciudad como es el turístico se acaba. En 2011, cuando Foro Asturias llegó al Ayuntamiento, tocaba ponerse a trabajar fuertemente en un sector en el que Gijón era referente, ejemplo a nivel nacional de transformación de ciudad industrial hacia el turismo, convertido en elemento de diversificación económica que impulsaba una transformación urbanística de la ciudad para convertirla en un referente de destino turístico urbano, planificado todo ello desde un modelo de desarrollo local integral. Hoy cinco años después, sus gestores deberán releer este párrafo una y otra vez para intentar captar de qué estamos hablando.

    Gijón no tiene proyecto de ciudad, por tanto, es imposible que lo tenga como destino turístico, va a la deriva y ha sido convertida en una ciudad mediocre, gris y sin carácter. Gijón ya no tiene sal.

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