• opinion-marina-portada

    El precio de la alianza

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    • Artículo de la concejala, Marina Pineda, sobre las consecuencias de municipalizar el servicio de ayuda a domicilio

    No sé si es bisoñez, exceso de voluntarismo o puro populismo. El pasado jueves XSP, la marca local de Podemos, presentó al Pleno del Ayuntamiento de Gijón, al grito de “sí se puede”, una propuesta para la municipalización del servicio de ayuda a domicilio. Una propuesta que, bajo la dulce envoltura de la justa reivindicación, esconde un caramelo envenenado.

    No desconocemos la precariedad de las condiciones laborales de los sectores de servicios, entre ellos el de ayuda a domicilio: jornadas parciales, horarios variables y  bajos salarios. Condiciones comunes en sectores feminizados que contribuyen a profundizar la brecha salarial entre mujeres y hombres a pesar de las mejoras logradas a través de la negociación colectiva.

    Parece razonable el intento de mejorar esas condiciones integrando a las trabajadoras en la plantilla municipal. Pero esta lógica choca frontalmente con la realidad de la legalidad vigente. A pesar de alguna sentencia que aborda tangencialmente la posibilidad de que un ayuntamiento se subrogue en los contratos de trabajadores de una contrata municipal (la enarbolada por la representante de XSP acabó con el trabajador despedido sin indemnización alguna) o de algún informe carente de cualquier rigor técnico, la doctrina de nuestros tribunales es clara.

    El artículo 103.3 de la Constitución exige que el acceso al empleo público se rija por los principios de publicidad, igualdad, mérito y capacidad. Es decir, para pasar a formar parte de la plantilla del Ayuntamiento hay que superar un proceso selectivo, cuyos mínimos ya fueron fijados hace años por el Tribunal Constitucional. El largo proceso debe incluir una primera fase de examen y solo quienes superen ésta podrán pasar a la baremación de méritos, que nunca puede ser condicionante para que los aspirantes externos accedan a las plazas convocadas. Requisitos que son aplicables tanto a las administraciones como a sus organismos autónomos o empresas públicas. Porque no solo hay que salvaguardar los derechos de quienes actualmente trabajan en los servicios que se pretenden municipalizar sino también los de quienes esperan la convocatoria de plazas públicas como única posibilidad de empleo en una situación de alto desempleo como la actual.

    La situación no es nueva. Olvida XSP que el camino que transitan ya ha sido pisado por muchos. Hace unos años, el Ayuntamiento de Avilés intentó algo similar con los trabajadores de la contrata de gestión de las instalaciones deportivas municipales. El resultado fue una sentencia que anuló las subrogaciones y un proceso selectivo en la recién creada empresa municipal de servicios a la que accedieron algunos de los antiguos trabajadores, otros perdieron su puesto de trabajo. Y en Oviedo tenemos ejemplos mucho más recientes. La decisión de municipalizar el servicio de recaudación ha finalizado con la imagen que los medios de comunicación nos mostraban este lunes: 1661 aspirantes compitiendo por 29 puestos de trabajo, sin ninguna garantía para los trabajadores que actualmente prestan el servicio, que ven peligrar sus empleos; al menos cinco trabajadores del Auditorio se han quedado en la calle.

    A estas exigencias se añade en el caso de la ayuda a domicilio la de contar con una titulación que, pese a los procedimientos puestos en marcha por la administración asturiana en los últimos años no todas las trabajadoras poseen y sin la cual ni siquiera podrán presentarse al proceso selectivo. Esperemos que dentro de unos meses las trabajadoras de ayuda a domicilio de Gijón no se conviertan en las nuevas víctimas.

    Y más que la propuesta de XSP, resulta sorprendente que el gobierno municipal de FORO se haya comprometido a llevarla a cabo, creando para ello una nueva empresa municipal. Una muestra más de la irresponsabilidad del equipo de gobierno de la Sra. Moriyón. Más sorprendente si cabe en un gobierno al que hemos tenido que forzar para que mejore,  a través de la contratación pública, las condiciones de trabajo de quienes prestan servicios en las contratas municipales y que continua licitando contratos, como los de atención al público en centros municipales, con retribuciones que apenas alcanzan el salario mínimo interprofesional.  Tal vez un intento de FORO de apuntalar la extraña alianza que gobierna la ciudad desde 2015, precisamente el día que se inicia la negociación del presupuesto para 2017.

    Lo que sí tenemos claro desde el grupo municipal socialista es que no vamos a apoyar ninguna propuesta que ponga en riesgo los empleos de quienes trabajan en las contratas municipales, sean las trabajadoras de ayuda a domicilio o cualquier otro. Seguiremos exigiendo que se busquen fórmulas para mejorar sus condiciones de trabajo pero siempre teniendo como premisa irrenunciable el mantenimiento de sus puestos de trabajo. Porque con el pan de los trabajadores no se juega. Quien promete a estas trabajadoras un empleo municipal sin tener claro si es posible está generando falsas expectativas y, lo que es peor, pone en grave riesgo sus actuales puestos de trabajo. Espero que no acaben siendo el lamentable precio de una alianza.

     

     

  • Opinión - Josechu (portada) copia

    Gijón, un paciente en mal estado

    Opinión - Josechu (Faldón)

     

    • Artículo del portavoz del Grupo Municipal Socialista, José María Pérez, publicado el 2 de octubre en El Comercio

    ¿Cuál es el estado de nuestro municipio? Para mí es malo porque considero que el gobierno Carmen Moriyón no cumple con sus obligaciones y no da respuesta a los problemas ciudadanos. Y no es una cuestión derivada de la crisis o de la escasez de recursos municipales: es la consecuencia de la falta de compromiso con su trabajo y de la inexistencia de proyecto alguno para construir el Gijón del futuro.

    Cada año utilizan un porcentaje menor del presupuesto de la ciudad (55 millones sin utilizar en 2015) lo cual conlleva una reducción automática del presupuesto del año siguiente. El Plan de Choque social aprobado en el verano de 2015 está paralizado y el 80% de sus recursos continúan en el cajón pese a los problemas sociales que vivimos. La calle Brasil ha sufrido sus terceras inundaciones en 15 meses mientras el gobierno ni siquiera ha contratado la redacción de los proyectos técnicos para su reparación. Los vecinos de Francisco Eiriz siguen sin ser compensados por los problemas que les causó el ayuntamiento en la rehabilitación de sus viviendas. Los emisarios submarinos del saneamiento están en mal estado y vierten las aguas junto a las playas sin que exista aún proyecto para su reparación a pesar de que Moriyón reconoce que lo sabe desde hace 2 años. Muchas calles de nuestros barrios están en situación lamentable y, sin embargo, el partido de Álvarez-Cascos solo ha sido capaz de utilizar el 10% del presupuesto para inversiones. El desempleo es nuestro principal problema, pero los concejales foristas no han puesto en marcha ningún programa con recursos municipales y se limitan a realizar aquellas acciones que paga el Principado. Y podría seguir relatando más y más ejemplos de situaciones que podrían corregirse y no se han abordado, de incumplimientos de compromisos de la Alcaldesa y sus concejales, de incapacidad para atender las necesidades de nuestros vecinos y vecinas.

    Carmen Moriyón puede ser buena cirujana, cosa que no discuto, pero no está siendo una buena Alcaldesa. Plantearse su labor como una mera respuesta a los problemas del día es hacer mal su trabajo. Carecer de proyecto de ciudad es, además, una temeridad que cercena el futuro. Y esta ciudad necesita un giro de 180 grados y que la Alcaldía asuma su responsabilidad, planifique su trabajo y de la cara. Sin eso, el estado del municipio, nuestro paciente, seguirá siendo malo.

  • Opinión - César (portada)

    SOS La Calzada

    Opinión - César (Faldón)

    Artículo del concejal César González publicado el 17/09/2016 en La Nueva España

    15:22 horas de la tarde del pasado jueves. A punto de salir por la puerta de casa recibo una llamada: “César, se nos están inundando los locales otra vez y aquí no aparece nadie”. Esta llamada de auxilio procedía de una comerciante de la calle Brasil que volvía a ver, 15 meses más tarde, como su negocio y los de los alrededores quedaban anegados. No fue la única en un cuarto de hora fatídico para estos vecinos y vecinas.

    Un episodio similar se produjo el 13 de junio de 2015, el mismo día y a la misma hora en la que los concejales y concejalas de la actual corporación municipal tomábamos posesión de nuestra acta. Por aquel entonces se nos explicó que la lluvia había sido muy intensa, que había pleamar y que el crecimiento de la red de saneamiento en la zona Oeste había provocado el colector de la calle Brasil no diera abasto. ¿Solución? Según los anteriores responsables de la Empresa Municipal de Aguas, ante el crecimiento de la red en la zona Oeste, la solución pasaba por la construcción de un pozo de tormentas en la Playa de L’Arbeyal. También se nos dijo que ya era una inversión prevista para este mandato y que no se acometió con anterioridad por aquello de racionalizar el gasto.

    Tanto la explicación como la solución aportada pueden parecer razonables. El problema reside en que la Empresa Municipal de Aguas (EMA) tiene una hucha, según datos de diciembre de 2015, de casi 28 millones de euros, lo cual hace difícil explicar a nadie que se estuviera esperando a acometer esta obra para no gastar más de la cuenta. Más aún si tenemos en cuenta que una obra de esas características, entre tramitación, redacción y ejecución de proyecto, puede llevar en torno a cuatro años.

    Pero el problema no reside únicamente en la visión austericida de Moriyón y su equipo. También en una incapacidad de gestión que ha tenido su máximo exponente en la Empresa de Aguas. Incapacidad que se demuestra en que, ya con una renovada dirección, hasta el próximo jueves no se aprobará la licitación de la redacción del proyecto. 15 meses hemos tenido que esperar para situarnos en el punto 0 de un proceso que, entre redacción del proyecto, adjudicación y ejecución de la obra, puede alargarse, si no hay ningún contratiempo, 4 años.

    Esa incapacidad de gestión también ha motivado que Moriyón y su equipo no tomaran la una decisión necesaria para la mejor marcha de la EMA: el cese de la anterior dirección. Tuvo que ser la salida por voluntad propia del anterior gerente la que motivara el cambio en la dirección de la empresa.

    Varios frentes son los que tiene abiertos la EMA en la ciudad y a los que tendrá que hacer frente la nueva dirección. Teniendo en cuenta que lo relativo a la depuración en la cuenca Este, tal y como ha expresado la Alcaldesa en varias ocasiones, depende fundamentalmente del gobierno de España, no resulta complicado concluir que dar solución a los problemas de saneamiento en la zona Oeste debería ser prioritario para Moriyón. Aquí no dependemos de ninguna otra administración. Vecinos y comerciantes de La Calzada no pueden esperar más. Sra. Alcaldesa, atienda la llamada de auxilio que le están lanzando.

  • Opinión - Lara (portada)

    Gijón es Cimavilla, no Nueva York

    Opinión - Lara (Faldón)

     

     

     

    • Artículo de la concejala, Lara Martínez, publicado en el diario El Comercio

    Que Carmen Moriyón y su equipo han perdido el norte, literal y metafóricamente, hace ya mucho tiempo que es un hecho. Realmente dudo que en alguna ocasión hayan tenido más norte que el de utilizar una institución como el Ayuntamiento para gloria propia, pero es eso es harina de otro costal…

    Lo grave para Gijón es que de la mano de los foristas ha emprendido un camino de difícil retorno cuyo culmen tendrá lugar el próximo jueves, 8 de septiembre. Ese día la pérdida metafórica del norte se hará literal.

    Ese día comienzan las fiestas de Cimavilla. Las fiestas del único barrio de la ciudad que ha sido testigo de todos y cada uno de los días de sus más de 2.000 años de historia. De Noega a Gijón. De un barrio cuya personalidad propia es innegable, cuyas calles atesoran historias de pescadores y cigarreras, de artistas y artesanos, de comerciantes y hosteleros, de playos… Un barrio que representa la esencia más auténtica de la ciudad. Un barrio que reivindica hace ya tiempo una especial protección de su identidad que le aleje de los procesos de gentrificación que tanto daño están haciendo, procesos que “revitalizan” barrios tradicionales convirtiéndolos en zonas de moda y desplazando de sus calles a sus propios habitantes, incapaces de asumir el incremento del nivel de vida de la zona. Procesos que transforman espacios de vida e historia en elementos de especulación.

    Ese día, ese 8 de septiembre, el gobierno municipal de Foro añade una muesca más a su propio tambor de incumplimientos y bajo el manto protector de Divertia promociona el evento Gijón Central Park, que tendrá lugar en el más que discutible adecuado entorno del Parque Isabel la Católica. Incumple con los hosteleros, aquellos a los que había prometido sumar a su actividad y no restar, desestacionalizar, promover actividades que no intercedieran en los negocios de aquellos que durante todo el año trabajan con el mismo ahínco. Incumple con Cimavilla, contraprogramando en la semana más especial del año para el barrio.

    Incumplimiento tras incumplimiento, ocurrencia tras ocurrencia, este gobierno municipal está convirtiendo a Gijón en el exponente máximo de la transformación de una villa con personalidad propia y carácter en una ciudad más, tendente a la mediocridad, gris, similar a tantas otras que deben subirse al carro de la globalización porque carecen de identidad propia. Que nadie se equivoque. Gijón no es eso. A Gijón lo están convirtiendo en eso.

    Así pues, ese día, ese 8 de septiembre, el equipo de la señora Moriyón ha decidido que el gijonés de a pie elija entre vivir la ciudad en su esencia, en su autenticidad, en el disfrute de sus tradiciones mantenidas con esfuerzo hasta nuestros días o disfrutar de un evento más, de aquellos que pueden disfrutarse en cualquier momento o lugar. No se lleven a engaño, el disfrute de ambos por igual no es imposible, solamente la incompetencia de quien desgobierna esta ciudad lo ha hecho así. Gijón es Cimavilla, no Nueva York.

  • Opinión - Lara (portada)

    La tozudez de los números

    Opinión - Lara (Faldón)

    • Artículo de la concejala socialista, Lara Martínez, publicado hoy en La Nueva Españ

    Me gusta la fotografía. La buena fotografía. Capta la belleza de un instante y te transporta a lugares idílicos. El octavo arte. Deleita los sentidos. Pero es eso, belleza efímera, reflejo de un instante que no siempre es lo que parece.

    La fotografía del turismo en Gijón de los últimos años es precisamente eso, un bello reflejo interesado de algo que se encuentra muy lejos de la realidad. Lo primero que me planteé a la hora de enfrentar este artículo fue la dificultad que entraña transmitir algo que choca con lo que la vista percibe en un momento determinado en un lugar determinado. Fotografías en las que la muchedumbre se sale por el marco, puestas de sol salpicadas de sonrisas, San Lorenzo siempre con marea baja, sin nordeste, repleto de gijoneses y visitantes disfrutando de interminables jornadas playeras, la felicidad del verano, al fin y al cabo. Serotonina, endorfina y dopamina, las hormonas de la felicidad, en su máximo apogeo estival.

    Sin embargo, frente a la percepción que algunos puedan tener y el humo que otros siguen empeñados en vender, las cifras son las que son. Gijón se descalabra turísticamente. Lleva meses en caída libre. Analizando los datos de la ciudad tanto de forma aislada como comparativamente, en el espacio y en el tiempo. Si se compara, según datos del INE (Instituto Nacional de Estadística) el mes de julio de 2015 con el de 2016, Gijón ha perdido 6520 visitantes. Si se compara el acumulado de viajeros de la ciudad entre los meses de enero y julio de 2015 y el mismo período de 2016, la ciudad ha perdido 10797, un descenso de un 5% en cifras redondas. Por otro lado, a estas alturas del pasado año, Gijón superaba en viajeros y pernoctaciones a ciudades como Santander, Vigo o León y la distancia con Oviedo era de un insignificante 2% (1200 viajeros). Sin embargo, en este 2016 Oviedo se ha consolidado como uno de los principales destinos de Asturias superando a Gijón en más de 12000 viajeros, diez veces más que hace sólo un año. Fuera de Asturias, nuestra ciudad ya ha sido superada como destino por las anteriormente citadas Santander, Vigo y León.

    ¿Casualidad? Rotundamente no. Lo que le está sucediendo al turismo en nuestra ciudad es, como en tantas otras cuestiones municipales, que ha llegado el momento en el que se hacen evidentes las consecuencias de 5 años de desgobierno de la señora Moriyón y su equipo. Llegaron a este Ayuntamiento haciendo continua referencia a la herencia recibida. Lo que se olvidaron de apuntar fue el rédito que iban a sacarle. Todas las herencias, mal gestionadas, se acaban. Y Gijón agoniza como destino turístico y mucho más, como destino de calidad. La inercia con la que se ha trabajado en un sector estratégico para la ciudad como es el turístico se acaba. En 2011, cuando Foro Asturias llegó al Ayuntamiento, tocaba ponerse a trabajar fuertemente en un sector en el que Gijón era referente, ejemplo a nivel nacional de transformación de ciudad industrial hacia el turismo, convertido en elemento de diversificación económica que impulsaba una transformación urbanística de la ciudad para convertirla en un referente de destino turístico urbano, planificado todo ello desde un modelo de desarrollo local integral. Hoy cinco años después, sus gestores deberán releer este párrafo una y otra vez para intentar captar de qué estamos hablando.

    Gijón no tiene proyecto de ciudad, por tanto, es imposible que lo tenga como destino turístico, va a la deriva y ha sido convertida en una ciudad mediocre, gris y sin carácter. Gijón ya no tiene sal.

  • Opinión - César (portada)

    Polos opuestos

    Artículo de opinión del concejal César González publicado en El Comercio el domingo 24 de julio de 2016.

    Opinión - César (Faldón)

    El pasado 25 de abril se cumplieron 30 años de la aprobación de la Ley General de Sanidad. Una ley que sentó las bases para la construcción de un sistema de salud de cobertura universal, público, de calidad y acceso gratuito.

    Fue la decisión política de un gobierno socialista con un ministro de Sanidad histórico, Ernest Lluch, quien plasmó el mandato constitucional de protección a la salud como un elemento básico en el bienestar individual y de justicia social. por cierto, la mano derecha del añorado político catalán en ese proceso fue un médico gijonés nacido en El Natahoyo, el doctor Pedro Sabando.

    No se trata de “vivir de rentas pretéritas”, tal y como señalaba días atrás Estefanía Puente, concejala de Podemos, quien venía a decir que esta ley y otros logros del estado del bienestar son únicamente fruto de la lucha colectiva; algo por otra parte, muy común en esta “nueva izquierda” que no acaba de asimilar que el PSOE es ese partido que ha convertido, desde las instituciones, en derechos básicos e irrenunciables la educación, la sanidad, las pensiones y los servicios sociales.

    Pero hablemos del presente con los datos en la mano. el gobierno asturiano se caracteriza por estar a la cabeza en nuestro país del gasto sanitario con unos 1.500 euros por habitante al año. Dicha inversión lleva detrás una importante apuesta por lo público ya que, de los 1.500 millones de euros destinados a sanidad en nuestra región, solo el 0,2% es derivado a recursos privados puros, cuando la media española está en el 18%. Una importante apuesta por una sanidad pública y de calidad a la vez que se hace frente a los brutales recortes del gobierno de Rajoy.

    Lo curioso del asunto es que en Asturias el partido de la tijera encuentra en Podemos un socio con el que comparte posiciones y argumentos en materia sanitaria. Así queda patente día tras día en la Junta General del Principado, y así se pudo ver en el último Pleno municipal en Gijón cuando PP y Podemos coincidieron a la hora de votar una proposición sobre las listas de espera. Es curiosa la atracción entre polos tan aparentemente opuestos, pero no nueva. Ya hace 30 años el bueno de Ernest Lluch fue cuestionado por la derecha más retrógrada y por la que se autodeterminaba “verdadera izquierda”. Hoy nadie cuestiona la Ley General de Sanidad.

  • Opinión - Carmen Eva (portada)

    En defensa de nuestra sanidad

    Artículo publicado el lunes 25 de julio de 2016 en La Nueva España por Carmen Eva Pérez Ordieres, diputada del PSOE en la Junta General.

    • Las bondades del sistema sanitario asturiano frente a quienes buscan dañarlo

    Opinión - Carmen Eva (Faldón)

    Ocho de cada diez personas que lean este texto pensaran que el sistema sanitario público as­turiano es bueno o muy bueno. Este dato lo aporta la encuesta denominada “Barometro Sani­tario” que cada año ofrece datos acerca de la opinion de los usuarios sobre los subsistemas sanitarios del territorio español. Desde hace varios años el siste­ma asturiano se encuentra entre los mejor valorados por la ciudadanía.

    Esta opinión ha sido igual­mente trasladada por gran parte de los setenta comparecientes ante La comisión de investiga­ción de Listas de Espera que se sigue en la Junta General del Principado de Asturias. Estas personas, que en su mayor parte trabajan en la sanidad asturiana, han puesto de manifiesto que te­nemos un gran sistema, de gran calidad en la prestación del ser­vicio, incluso alguno de ellos se ha encargado de decir a los par­lamentarios que traslademos  la ciudadanfa confianza en el sistema, que le traslademos algo mas que un titular erróneo. que sedes y retos que superar, como todas las de nuestro entorno.

    Expertos de fuera de nuestra comunidad autonoma como el presidente de Ia Federación de Asociaciones en Defensa de Ia Sanidad Publica, el señor Sánchez-Bayle, han manifestado en esa comisión que el sistema sa­nitario asturiano es envidiado fuera de nuestro territorio.

    Los propios datos que publi­ca el Sistema Nacional de Salud y que permiten comparar los sistemas que coexisten en el te­rritorio nacional ponen de ma­nifiesto que las listas de espera asturianas, por utilizar un valor que posibilita analizar la calidad de un sistema aunque no sea ni el único valor, ni siquiera el mas indicativo, evidencian que, comparativamente hablando, Asturias arroja datos muy favo­rables respecto a la mayor parte de comunidades autónomas.

    Si la opinion de más del ochenta por ciento de los usua­rios es positiva, la de los trabajadores también lo es: los exper­tos envidian nuestro sistema y los datos arrojan valores favora­bles. Usted a estas alturas de la lectura debería estar preguntán­dose por qué existe interes por parte de algunas personas con proyección social en trasladar datos negativos sobre algo que todo parece indicar que funcio­na, y bien. Las razones, supon­go, son múltiples: unos lo harán por hacer prevalecer su modelo mas cercano a la prestación de la sanidad por el ámbito priva­do, otros lo haran por dañar al Gobiemo asturiano… En cual­quier caso, unos y otros, todos los que se empeñan en trasladar una imagen distorsionada y falsa de la calidad de la sanidad asturiana, a quien acaban da­ñando es al propio sistema sani­tario, es decir, a usted y a mí, que somos sus usuarios. Todos los esfuerzos y energías que el sistema tiene que estar destinan­ do a defenderse de la causa ge­neral que se le ha abierto en for­ma de comisión de investiga­ción son esfuerzos y energías que le debilitan, es perfecta­mente comprensible. Esta comi­sión de investigación suena a lo que es, no permita que le enga­ñen. Es un intento de desacredi­tar la sanidad asturiana, no es un intento de mejorarla, estaba pensada para dañar al sistema y, de esa forma, dañar al Gobier­no: que nadie trate ahora de ocultar su intención.

    Si todos los datos son favora­bles, ¿quiere esto decir que el sistema es perfecto, que no tiene que mejorar? La respuesta rotunda es no. El sistema sanita­rio debe enfrentarse a continuos retos ante una población con una media de edad cada vez más elevada, con enfermedades más cronificadas, con una ciu­dadanía cada vez más exigente y consumidora de servicios sanitarios. La sanidad asturiana tiene necesidades y retos que superar, como todas las de nuestro entorno. No en vano se han sucedido varios años de continuos recortes impuestos desde el Gobierno central y que han afectado sobre todo a los servicios públicos.

    La apuesta del Gobiemo asturiano por la sanidad parece en todo caso clara. En los peores años de la crisis se opto por la cons­trucción de un hospital, el HU­CA, del que un compareciente dijo en la Comision: “Es un hospital puntero y referencial que ha desbordado positiva­ mente incluso las expectativas de los especialistas”.

    Si su opinion es favorable y se siente orgulloso de la sanidad por la que usted también ha lu­chado, no permita que nadie le haga dudar de ello, y recuerde que su impresión está avalada por lo que piensan los profesio­nales, los expertos de dentro y fuera de nuestra comunidad, por los datos que ofrecen organis­mos imparciales. Si usted es uno de esas ocho de cada diez personas que piensa que la sani­dad publica asturiana es buena o muy buena, sepa que esta en lo cierto y defiéndala, porque es suya.

     

     

  • Opinión - Lara (portada)

    Que no Mario, que no, que el rival no somos los socialistas

    Opinión - Lara (Faldón)

    Han pasado las segundas elecciones generales en seis meses y algunos siguen como si nada, repitiendo los mismos eslóganes, empeñados en ignorar quien gobierna y obsesionados con la oposición socialista. Pues así mal vamos si se quiere cambiar una realidad que no gusta. La consecuencia de esta estrategia ha sido más derecha, con Rajoy triunfante y ganando diputados.

    Que no Mario, que no, que el rival no somos los del PSOE. Has pedido el voto a los socialistas de corazón para facilitar que la derecha gobierne esta ciudad bloqueando cualquier opción de cambio, y sigues empeñado en dedicar tus energías a criticarnos como si el partido de Cascos no llevase 5 años gobernando Gijón. Encabezas una organización que ha “delegado” la gestión de sus políticas en Carmen Moriyón, que fue a las elecciones diciendo que era “ella o una coalición de radicales”, pero resulta que no hacen nada de lo que les pides y ni te molestas en denunciarlo.

    Que no Mario, que no, que el problema no somos quienes estamos en la oposición. Tienes la piel muy fina y no aceptas que digamos lo que pensamos, y así es difícil poder hacer cosas juntos. Crees que puedes descalificar a otros pero te molestas cuando alguien pone en evidencia tu silencio ante los problemas que se agolpan en nuestro ayuntamiento. Y si quienes lo expresan son vecinos o vecinas afectados por la mala gestión municipal, los descalificáis diciendo que “enredan”, que no son constructivos. Pues no lo has entendido compañero: dicen en alto lo que miles de gijoneses piensan y es que esta ciudad no puede seguir así.

    Que no Mario, que no, que cambiar la sociedad no se puede hacer con una minoría que quiere imponer su voluntad al resto. Tuvimos elecciones municipales hace un año y las urnas arrojaron un resultado casi igual para FORO y PSOE, con ligera ventaja de la candidatura de Moriyón. Vosotros quedasteis terceros habiendo obtenido los socialistas una diferencia de más de 5.000 votos respecto a la candidatura que tú encabezabas. Sin embargo, no aceptaste el resultado y sólo te servía un acuerdo si los demás nos “rendíamos” ante tu supuesta autoridad, la que no te dieron los votantes. Pero así no se puede construir nada positivo. Así sólo se generan diferencias, que aumentan con el tiempo mientras la derecha se fuma un puro viendo el espectáculo.

    Que no Mario, que no, que con el honor de las personas y la dignidad de una organización y sus electores no se juega. Esa ha sido siempre la estrategia de la derecha más reaccionaria, que siempre descalificó y vituperó a nuestras candidaturas ante la falta de argumentos para cuestionar nuestras propuestas. Esa es la estrategia de los cobardes, que ocultan sus verdaderas razones tras una máscara de supuesta indignación o defensa de unos valores que son antitéticos con la citada estrategia. Pero, además, eso también es vieja política, tan antigua como la lucha por el poder que describe Maquiavelo.

    Que no Mario, que no, que seguir el reguero de ataques de la derecha y hacer su discurso no transforma la realidad, solo la prepara para que gane esa derecha, y tú te has sumado de modo entusiasta a cada crítica que han hecho a lo realizado en Gijón para justificar que les entregaste el gobierno municipal. Sin embargo, la coartada se desmonta según pasan las semanas y la mala gestión de FORO es más evidente. Quizá te deberías preguntar si colocarte al lado de los de Rajoy y sus socios locales no les está beneficiando. Humildemente, me atrevería a decir que tu obsesión con nosotros sólo sirve para potenciar las opciones más conservadoras y echar por el desagüe el enorme caudal de cambio que se reflejó en las urnas en las últimas municipales, como ya se vio en las elecciones del pasado 26 de junio.

    Que no Mario, que no, que así sólo se destruye y se limitan las opciones para la gran mayoría de la ciudadanía. Durante estos 5 años de gobierno de Carmen Moriyón la ciudad ha vivido de la inercia y de la denostada “herencia recibida”, esa que aportó 20 millones a las arcas municipales por la gestión socialista anterior a 2011 sin que hayan sido capaces de utilizar apenas nada. Y han sido quienes viven en los barrios, las personas con más necesidades, la gran mayoría de la ciudad, los que más han sufrido las consecuencias de este abandono. Y mientras tanto empleas más tiempo en escribir sobre los socialistas y contra nosotros que en hablar de ese gobierno del que presumes que está casi a tus órdenes.

    Que no Mario, que no, que negarte a un acuerdo por si otro partido puede ser mejor visto por la ciudadanía en caso de acceder al gobierno es justo lo contrario a lo que dices defender. Es la vieja política de quienes anteponen sus intereses partidarios y personales a los de la mayoría de los hombres y mujeres.

    Para una mayoría de personas de Gijón el rival es la derecha que ha sometido este país al mayor recorte de prestaciones públicas y libertades desde 1977 y cuyos socios locales están en el gobierno porque no quisiste dialogar. Seguir buscando elementos de divergencia como haces solo la beneficia, y la estrategia de cuanto peor mejor nunca ha traído más que problemas y conflictos que repercuten negativamente en el conjunto de la ciudadanía.

    Lara Martínez es concejala del Gr. Municipal Socialista del Ayuntamiento de Gijón

    Artículo publicado en La Nueva España de Gijón que puedes consultar también siguiendo este enlace ➡️ http://suscriptor.lne.es/suscriptor/gijon-opinion/2016/07/18/mario-rival-socialistas/1957897.html

  • Opinión - César (portada)

    “No se ría de los gijoneses Sr. Del Fueyo”

    Opinión - César (Faldón)

    • Artículo del concejal César González, publicado hoy en La Nueva España

    Hoy se cumple justamente un año desde que la marca local de Podemos permitiera el gobierno en Gijón de la derecha más rancia y apolillada de esta ilustre ciudad, la del Sr. Álvarez Cascos. Esa que nuestros vecinos y vecinas, no un humilde servidor, colocan en las encuestas del CIS más a la derecha del Partido Popular. La misma derecha que en las elecciones municipales de 2015 contó con el apoyo de VOX, una escisión del ala más conservadora del PP que hace un año decidió no presentar candidatura en Gijón y pedir el voto para Moriyón.

    Se ve que para festejar esta efeméride el Sr. Suárez del Fueyo decidió escribir unas líneas dedicadas al presidente del gobierno asturiano, el Sr. Fernández, para su publicación en este diario y, tengo que decirlo, me confieso estupefacto. Y no porque en su epístola se dedique a lanzar la sarta de mentiras y “medio verdades” dirigidas al PSOE, lo cual ya es una costumbre obsesiva, sino por lo pobre de sus argumentos para justificar lo injustificable: su negativa al cambio en Gijón hace 365 días.

    Pide usted a Javier Fernández que sonría, pero poco gracia le hizo a muchos gijoneses y gijonesas que Podemos permitiera el gobierno de Moriyón un mandato más. Tan poca gracia que usted y sus compañeros lo saben y habitúan, en el mejor de los casos, a señalar con el dedo acusador a los socialistas. Sí, digo en el mejor de los casos, porque en otros empapelan la sede del PSOE en Gijón o acuden a boicotear actos de nuestro partido; aprovecho para recordar a ésta que se considera la “verdadera izquierda” que en Gijón gobierno Foro y en Madrid el Partido Popular y ambos tienen sede en nuestra ilustre villa, que ambos organizan actos políticos y que hasta alguno de esos actos es conjunto.

    Habla usted del interés de los gijoneses, pero gijoneses hay muchos e intereses legítimos tantos o más. Y claro, para conjugar ese amplio abanico de intereses ustedes optan, como dice, por apoyar a veces al PSOE e IU y otras veces a los de Cascos. Es decir, van con los de la feria y vuelven con los del mercado, eso sí, siempre buscando el mejor tiro de cámara.

    Se refiere además a la trayectoria política de Javier Fernández, pero olvida que la suya, Sr. Del Fueyo, es mucho más larga. Usted lleva muchos años militando en esa “izquierda” que siempre estuvo a la contra de todo, y sobre todo del PSOE. Ya estaba allí  en la época en que José Manuel Palacio era alcalde de Gijón, pero eso no le impidió hace unos meses tener la desvergüenza de reivindicar su figura en el Pleno municipal.

    Justifica usted habitualmente su apoyo a Moriyón diciendo que el PSOE no representa el cambio en Gijón, olvidando que nuestra ciudad sufrió una espectacular transformación de mano de los gobiernos socialistas, de mano del mencionado José Manuel Palacio, de Vicente Álvarez Areces y de Paz Fernández Felgueroso. Los que ustedes denominan “ayuntamientos del cambio”, en el mejor de los escenarios, aspiran a situar a sus ciudades donde Gijón lleva ya unos cuantos años. Aspiran a que servicios esenciales como el agua, la limpieza de las calles o el transporte urbano sean gestionados por empresas municipales. Aspiran a tener una amplia red de centros municipales, pabellones y piscinas públicas en sus barrios. Aspiran a desarrollar zonas verdes como Los Pericones, El Lauredal o la Senda Fluvial. Aspiran a tener un Parque Científico y Tecnológico de propiedad municipal, un Botánico o un Acuario.

    Decía hace unos meses que ustedes eran la oposición responsable, que con Moriyón habían conseguido aprobar una resolución encontra del anillo central o que se homenajeara la figura de Eleuterio Quintanilla. Grandes logros si no fuera porque precisamente el gobierno del Sr. Fernández, ese mismo del que habla, ya había rechazado esa planificación energética del gobierno de Rajoy. O porque D. Eleuterio Quintanilla cuenta con una calle en Gijón desde la época en que Vicente Álvarez Areces fue alcalde de la ciudad. Probablemente dar nombre a una de las principales calles de El Llano sea poca cosa para usted, pero para los que nos criamos en El Llano, entre la Cábila y el antiguo campo de los Hermanos Fresno, es todo un honor.

    En fin, vístalo como quiera. Sonría si quiere, pero recuerde que hay muchos gijoneses y gijonesas que no entienden que hayan apuntalado al FORO de Cascos y Moriyón en nuestra villa y que esa música de la oposición responsable ya la tocó el Partido Popular en el mandato anterior. Sí, cuando al igual que ustedes reclamaban para Gijón aquello que denominaban el SUMGI y que es casi calco de la propuesta que aprobaron en el último Pleno con apoyo de FORO. Por favor, no se ría de los gijoneses

  • Opinión - César (portada)

    ¿Regeneración política o cobro a tres turnos?

    Opinión - César (Faldón)

    • Artículo del concejal César González publicado en La Nueva España

     “En su intento de miccionar, no consigue expeler ni una pequeña porción de orina, con forma esferoidal…”. Así se resumía en La Mirada Zítrica del pasado viernes el sentir de un ciudadano medio ante la noticia relativa a las demandas interpuestas por parte de los concejales de FORO a las empresas municipales que ellos mismos presiden, pues entienden que deben percibir dietas por asistir a las reuniones de los consejos de administración de dichas empresas.

    Esas dificultades para orinar las sufrió un servidor hace ocho meses cuando se enteró de que los concejales con liberación total o parcial, aquellos que tenían un sueldo del Ayuntamiento de Gijón, percibieron a partir de 2011 dietas de asistencia a los consejos de administración de las empresas que son propiedad del Ayuntamiento de Gijón. Cabe mencionar que hasta la llegada de Moriyón al consistorio los concejales con sueldo no percibían esas dietas.

    Para más inri, los demandantes son los mismos que hace cinco años enarbolaron la bandera de la nueva política erigiéndose como regeneradores de las instituciones. Los mismos que, nada más tomar las riendas de la casa consistorial, entendieron que no había impedimento alguno para que los concejales que ya tenían sueldo recibieran además una dieta de 138 euros por asistir a cada una de las reuniones de los Consejos de Administración de las empresas municipales. Quizá llegaron a la conclusión de que eso de “regenerar la política asturiana” iba a ser más complicado de lo previsto y que ese trabajo “extra” bien merecía un sobresueldo.

    Es cierto que 138 euros no es una cantidad desorbitada, pero si la sumas varias veces, según los datos facilitados por el propio gobierno municipal, los concejales casquistas se habrían repartido en el anterior mandato una cantidad aproximada de 55.000 euros. El principal beneficiario en este reparto sería el actual Vicealcalde, el señor Fernando Couto, con una cantidad cercana a los 20.000 euros.

    Tampoco podemos olvidar que otra de las decisiones tomada por FORO hace cinco años para regenerar la vida política fue expulsar a la oposición, en aquel momento PSOE e IU, de los consejos de administración de las empresas municipales; se ve que no querían testigos incómodos. Es por ello que, nada más conocer la existencia de estos sobresueldos, el Grupo Municipal Socialista presentó una iniciativa de Pleno para eliminar esos pagos a concejales que ya reciben un sueldo del Ayuntamiento. Todos los grupos políticos votaron a favor excepto FORO, que lo hizo en contra.

    Defendíamos entonces, y lo seguimos haciendo, que un concejal con sueldo para desempeñar las tareas de concejal del Ayuntamiento de Gijón no puede cobrar por asistir a reuniones de una empresa municipal, porque forma parte del trabajo por el que ya están remunerados. No en vano, dichas empresas son entes de carácter instrumental para la gestión de asuntos que son encomendados por el propio consistorio.

    También recordábamos a los presidentes de las empresas municipales, los mismos que ahora demandan, que sus estatutos otorgan la presidencia de las mismas a la Alcaldesa y que ella puede, y así lo ha hecho, delegar dicha presidencia en un concejal de la corporación. Es decir, la presidencia de una empresa municipal únicamente puede recaer en un concejal y, por tanto, presidir una sociedad municipal entra dentro de las posibles tareas a desarrollar por un edil. Así que, si los concejales de FORO están desbordados de trabajo, se consideran mal pagados o creen que presidir una empresa municipal es una responsabilidad muy grande, siempre pueden renunciar a ello. No es obligatorio estar al frente de una empresa municipal.

    El relato deja claro que los del trabajo a tres turnos se pasaron al cobro a tres turnos. El cobro por ser concejal, el cobro por sus negocios privados y el cobro de dietas en empresas municipales. Incluso hay quien ha innovado más y aspira al cobro a cuatro turnos, pues resulta que la exconcejala de Urbanismo, Lucía García Serrano, reclama al Ayuntamiento 78.000 euros en concepto de compensación de daños por el ejercicio de su trabajo como edil. Tampoco es obligatorio ser concejala.

    En fin, ahora que se cumplen cinco años de la llegada de la señora Carmen Moriyón a la Alcaldía de nuestra ciudad, recuerdo que finalizó su discurso de investidura diciendo “que gobierne siempre la Ley, nunca el hombre”. No osaré yo cuestionar una frase del ilustre Jovellanos, pero, a expensas de lo que dictaminen  los tribunales, hay cuestiones que no son admisibles aunque las pueda permitir la Ley. Para mear y no echar gota…

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