• josechu artículo

    FORO atormenta San Lorenzo

    • Artículo del portavoz del Grupo Municipal Socialista, José María Pérez, publicado hoy en La Nueva España

    Carmen Moriyón parece empeñada en convertir Gijón en una caricatura de sí misma tras someterla a siete años de parálisis. Si esto es malo para cualquier ciudad, que la Alcaldesa quiera engañar descaradamente a sus vecinos y vecinas es mucho peor: San Lorenzo tuvo que ser cerrada al baño en el inicio de la temporada de verano porque el gobierno municipal fue incapaz de realizar en casi 7 años una obra proyectada y con presupuesto disponible. La culpa no fue de la lluvia sino de un gobierno municipal que atormenta con su desidia el futuro de Gijón.

    Lo cierto es que en Gijón llueve y acostumbra a hacerlo con regularidad y, en ocasiones, con intensidad. Eso no es nuevo pero sí lo es la situación vivida en la playa durante estas semanas como consecuencia de la acción de un gobierno que lleva siete años dedicándose solo a lo aparente, a lo que queda bien en las fotos, mientras elude los retos de la ciudad y esconde los problemas bajo la alfombra.

    Vamos a los hechos. Carmen Moriyón y el Director Técnico de la Empresa Municipal de Aguas (EMA) reconocieron en la Comisión de Medioambiente del Ayuntamiento de Gijón del 12 de junio que la causa de los vertidos llegados a San Lorenzo era la ausencia del pozo de tormentas del parque Hermanos Castro, cuestión que impedía que el colector construido en la zona de Viesques en 2015 pudiese estar operativo. Descartaron ambos que la depuradora hubiera servido para resolver lo sucedido y nada dijeron respecto a problemas de limpieza del Piles o cosas similares. Lo que sucedió después de aquella Comisión es la crónica de una huida hacia adelante para evitar asumir la responsabilidad que le corresponde a un gobierno municipal incapaz de gestionar la ciudad y diseñar su futuro.

    Pero Moriyón no fue la única en hablar en este sentido. El 29 de mayo hubo dos concejales de FORO, Arrieta y Aparicio, que afirmaron en esa misma Comisión que la lluvia no había provocado problemas de gran envergadura en comparación con inundaciones anteriores y que la red de saneamiento funcionó con normalidad. Claro que había llovido mucho pero el problema real era otro.

    Para encontrar el origen de este despropósito hay que remontarse a diciembre de 2011, cuando Fernando Couto, entonces presidente de la EMA, inicia el proceso para la construcción del pozo de tormentas de Hermanos Castro. Aquel proceso fue un fracaso. Las denuncias del PSOE permitieron conocer diferentes errores que llevaron a que la obra ni siquiera se iniciase y a que a principios de 2015 la EMA tuviese que admitir que el proyecto estaba mal hecho. Se habían perdido cuatro años, el pozo seguía sin construir y millones de euros del colector de Viesques estaban inutilizados sin poder entrar en servicio.

    En junio de 2015, Esteban Aparicio sustituyó a Couto en la EMA pero con él nada cambió. Ni siquiera fue capaz de rescindir el contrato con la empresa a la que Couto había adjudicado la obra. Ni eso. Fue en mayo de 2016, con Ana Braña como nueva presidenta, cuando hacen la propuesta de rescisión del contrato y de indemnización de más de 150.000 € a la empresa constructora. Inician el proceso para una nueva contratación de otro proyecto pero continúan dando un traspiés tras otro y anunciando plazos que han ido incumpliendo.

    El 8 de junio de 2016 Esteban Aparicio afirmó en el Pleno municipal que la obra del pozo de tormentas estaría acabada en 36 meses. Hoy, a mitad de junio de 2018, dos años después de aquellas declaraciones y seis años y medio después de iniciar el expediente, la situación es la misma y ni siquiera se ha iniciado la contratación de una nueva empresa que pueda construir el pozo de tormentas, pese a que la EMA tiene decenas de millones de euros en su hucha.

    Este es el relato del tormento que representa el gobierno de Carmen Moriyón para el presente y el futuro de Gijón. Es la evidencia de que ni estudiaron lo que pasaba en la ciudad ni se molestaron en hacer los deberes que corresponden a cualquier gobierno que quiera ejercer sus funciones. No ha sido la lluvia la responsable de lo sucedido sino la incompetencia de un equipo de hombres y mujeres que presumían de gestores y han demostrado un proceder basado en la superficialidad y la falta de rigor.

    Es FORO quien atormenta la playa y la lluvia no ha hecho más que ponerlo en evidencia de una forma dramática.

  • josechu artículo

    No es la lluvia, es su incompetencia

    • Artículo del portavoz de Grupo Municipal Socialista, José María Pérez, publicado hoy en El Comercio

    La playa de San Lorenzo es mucho más que un arenal. Es un símbolo de Gijón que sentimos como propio quienes vivimos aquí y una buena parte de la sociedad asturiana, razón por la cual sentimos lo que le está sucediendo estas semanas como algo muy cercano y preocupante, como una herida en carne propia que nos conmociona y enfada.

    En ese contexto, Carmen Moriyón pretende convertir la lluvia en la gran culpable de lo que sucede y en la gran excusa para eludir su responsabilidad. Dudo que nadie busque culpables locales de las tormentas, aunque veo a muchos tratando de escudarse en el clima para que no se hable de su incapacidad. Porque el problema no es la lluvia, es la incompetencia de quienes dirigen esta ciudad y han contribuido con sus decisiones al problema que sufre San Lorenzo.

    ¿Por qué una afirmación tan tajante? Porque la principal razón de los prolongados vertidos a la playa de estas últimas semanas es la ausencia de un pozo de tormentas en el parque Hermanos Castro cuyo encargo se remonta a diciembre de 2011. Si esa instalación estuviera operativa, se habría evitado que llegasen a la playa toneladas de grasas, residuos orgánicos y animales muertos, tal y como explicó el Director Técnico de la Empresa Municipal de Aguas (EMA) en la Comisión de Medioambiente del Ayuntamiento.

    Señaló también que lo sucedido nada tiene que ver con el funcionamiento o no de la depuradora puesto que, sin la existencia del pozo de tormentas, el caudal de los colectores hubiese provocado igualmente vertidos al río similares a los habidos durante estas semanas.

    Además, el gobierno municipal reconoció que la inexistencia de este gran depósito impide la puesta en funcionamiento del colector de Viesques (unos 9 millones de euros de inversión), cuyas obras concluyeron en 2015 después de muchos meses de trabajos en la zona. Si el Metrotrén es el “tunelón” heredado de Cascos, este colector es un “tunelín” legado por Fernando Couto, igual de paralizado e inutilizable por culpa de la pésima gestión municipal.

    El crecimiento en el número de usuarios de la red en los últimos años requería la construcción de ese colector para evitar o reducir los alivios al río que se prevén en situaciones de grandes lluvias. Sin embargo, los millones de euros enterrados en la obra no pueden utilizarse para este fin y la consecuencia la estamos viendo en nuestros ríos y en nuestra playa.

    Durante el gobierno municipal de Carmen Moriyón y su equipo, la Empresa Municipal de Aguas ha recortado un 43% las inversiones en la red de saneamiento y agua frente al periodo de gobierno de Paz Fernández Felgueroso. La inexistencia de criterios y objetivos por parte del gobierno local de FORO han arrinconado proyectos como este pozo de tormentas en el antiguo Parque Inglés, evidenciando su falta de compromiso con los problemas reales de Gijón y su nulo interés por prever y atajar riesgos futuros.

    La historia de esta obra es la de un despropósito capitaneado por una Alcaldesa que trata los problemas desde la distancia y la superficialidad y tres concejales foristas en los que ella delegó la presidencia de la EMA, Fernando Couto, Esteban Aparicio y Ana Braña, que parecen haber estado más distantes aún de las necesidades de la empresa pública que han presidido.

    Fernando Couto presidía la EMA en diciembre de 2011 cuando se aprobó la contratación del proyecto del ya citado tanque de tormentas, igual que la presidía cuando se licitó la obra en mayo de 2013 y cuando se adjudicó en febrero de 2014 tras una subasta y una rebaja del precio del 36,5%. También era Couto quien presidía la empresa cuando el PSOE denunció en enero de 2015 el retraso en el inicio de esas obras, gracias a lo cual supimos que los estudios encargados por la EMA estaban mal hechos y que el coste tendría que incrementarse en un 38% respecto al contrato. Fernando Couto lo había estado ocultando pero la EMA se vio obligada a reconocerlo.

    Tras las elecciones municipales de 2015, Esteban Aparicio sustituyó a Couto pero fue incapaz de liquidar el contrato de construcción del pozo firmado por su antecesor. Ana Braña le sucedió, pero en los dos años que lleva como presidenta de la EMA solo acertó a pagar una indemnización de más de 150.000 euros a la empresa constructora que Couto había elegido y a contratar la redacción de un nuevo proyecto, eso sí, dando un traspiés tras otro.

    Hoy, en el ecuador de junio de 2018, seis años y medio después de iniciar el expediente, la situación es la misma y ni siquiera se ha iniciado la contratación de una nueva empresa que pueda construir el pozo de tormentas, pese a que la EMA tiene decenas de millones de euros en su hucha.

    Sin embargo, las consecuencias de la desastrosa gestión han ensuciado la imagen de nuestra playa y de la ciudad. Los malos olores, el color del agua y la contaminación biológica recogida durante varios días son una metáfora de la gestión del gobierno de Carmen Moriyón y deben suponer dimisiones o ceses de quienes han protagonizado este monumental despropósito. No es la lluvia, es su incompetencia lo que ha provocado este desastre.