• DE DICTADURAS Y EXAGERACIONES

    • Artículo de opinión de  publicado en La Nueva España el miércoles 14 de octubre 

    Se preguntaba recientemente el concejal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Gijón/Xixón, el señor Alberto López-Asenjo, por qué los socialistas nos sentíamos acosados tras tomar medidas que tienen como principal objetivo beneficiar y mejorar la salud de nuestros vecinos y vecinas, y a la vez volvía a calificar al gobierno municipal de dictadura socialista. Curiosa manera la de preguntar algo y responderse al mismo tiempo con descalificaciones.

    Lejos de considerar un exceso esas declaraciones, añade ahora que la dictadura socialista que imagina es de carácter arquitectónico marxista, está dirigida por un politburó, evocando así el estilo soviético de gobierno, aunque calificándolo de cortijo para darle quizás un toque más castizo.

    Partiendo del supuesto bienintencionado de que la desbordante imaginación del representante del Partido Popular no le lleva al estado de nublar su visión de la realidad y que, por lo tanto, no cree realmente que esta ciudad esté dirigida por una dictadura del proletariado, sino por un gobierno municipal legítimamente constituido que toma sus decisiones dentro del máximo respeto a las normas democráticas, entiendo que lo que pretende el señor López-Asenjo con tal exageración es simplemente denunciar una supuesta falta dialogo del equipo de gobierno de la ciudad.

    Obvia que la ciudadanía gijonesa valida con un uso generalizado el nuevo espacio puesto a su disposición en el Muro -muy al contrario de lo que se pronosticaba-, que numerosos colectivos ciudadanos consideran necesarias estas actuaciones y que en muchas de las iniciativas desarrolladas en el ámbito de la movilidad que está impulsando el Ayuntamiento de Gijón/Xixón, se han introducido cambios sobre las propuestas iniciales, tras realizarse cuantas reuniones fueran necesarias. La propia plataforma creada ex profeso para oponerse a este cambio, actuando al margen de las asociaciones vecinales de la zona, que como es bien sabido no comparten su criterio, fue recibida tanto por los representantes del gobierno municipal como por los responsables orgánicos del PSOE.

    Conviene, por tanto, recordar una vez más que no compartir los criterios del señor López-Asenjo no nos hace a las y los socialistas ni menos demócratas ni más radicales, simplemente discrepamos en una acción que creemos necesaria al dar mayores garantías para la salud y el bienestar de la gente. Sí, en cambio, es preocupante que por su parte se utilice un tono cada vez más despectivo con quienes representan a opciones diferentes, o simplemente con quienes manifiestan opiniones que no coinciden con las suyas.

    Es cierto que vivimos momentos políticos muy polarizados en los que por parte de la derecha política todo se convierte en excusa para la confrontación y el bloqueo, y sinceramente se lo digo al señor concejal del PP: creo que ya tenemos bastante de eso en la política española. Podemos debatir sobre lo que hace o plantea el gobierno municipal, también sobre las diferentes alternativas para atender las demandas y aspiraciones de nuestro concejo o, por el contrario, dedicar todos los esfuerzos a ponernos etiquetas con palabras exageradas y vacías. Es probable que la ciudadanía valore más lo primero que lo segundo, pero de algo no cabe la menor duda: que depende de cada uno lo que podamos o queramos aportar a Gijón/Xixón. Las y los socialistas apostamos claramente por el debate público democrático, es decir, por el diálogo, pero sin distorsionar la realidad presente con viejos estigmas plagados de dictaduras y exageraciones.

    Iván Fernández Ardura

    Secretario General

    Agrupación Municipal Socialista de Gijón/Xixón

  • Sobre discrepancias democráticas

    El representante en el Ayuntamiento de Gijón/Xixón del Partido Popular, el concejal Alberto López-Asenjo, llama “dictadura socialista” a un equipo de gobierno democráticamente constituido que toma sus decisiones dentro del máximo respeto a nuestro marco legal, y a la vez se extraña de que los y las socialistas nos sintamos acosados por avanzar en iniciativas destinadas a dar mayores garantías de salud a la ciudadanía.

    Se trata del mismo partido que calificó de “dictadura constitucional” al esfuerzo del Gobierno de España  -dentro siempre del máximo respeto a la Constitución-, por mantener el Estado de Alarma en nuestro país, decisión que, como todo el mundo reconoce ahora, fue clave para controlar la primera ola de la COVID-19, y proceso que, por cierto, el Partido Popular logró acortar, impidiendo así que la desescalada se prolongara lo suficiente en algunos territorios de nuestro país como Madrid.

    Aunque se trate de ocultar la realidad, muchas de las actuaciones que ha tomado el Ayuntamiento de Gijón/Xixón en materia de movilidad incluyen modificaciones respecto a los planteamientos iniciales tras ser solicitadas por diferente colectivos, y es que este gobierno municipal se siente tan implicado en la lucha contra la COVID-19 como sensible ante las demandas ciudadanas.

    Que no se asuma una determinada posición política no es más que sana discrepancia democrática, personalmente prefiero al Partido Popular que hace propuestas -algunas de las cuales esta “dictadura socialista” no tuvo inconveniente en apoyar-, y no al que decide optar por palabras exageradas sin justificación alguna.

    Quedan todavía años para las próximas elecciones locales, tenemos antes que afrontar, por tanto, muchos retos y problemas en nuestro concejo, algunos de suma importancia, y es por eso que creo muy necesario y útil para la ciudadanía tratar de mantener un tono constructivo en la política gijonesa, pues la crispación no solo no soluciona nada sino que dificulta alcanzar metas por el bien común de nuestro concejo y de todos sus vecinos y vecinas.

    Iván Fernández Ardura, secretario general de la Agrupación Municipal Socialista de Gijón/Xixón

  • 12 de agosto, Día Internacional de la Juventud

    • Artículo publicado en el diario El Comercio el miércoles 12 de agosto de 2020
    • Roberto Lena, Secretario de Organización de la Agrupación Socialista de Gijón/Xixón

    Juventud, la mera palabra nos lleva a años atrás con añoranza pero con la sonrisa fácil para quienes vivimos un periodo de nuestra vida llena de cambios, transformaciones, experiencias y vivencias que nos moldearon como individuos. A pesar de ello, no debemos olvidar a otras y otros jóvenes que tuvieron, y por desgracia sigue ocurriendo, una juventud marcada por la precariedad en el empleo, por los problemas familiares, económicos o sociales. La juventud de hoy ha vivido dos grandes crisis mundiales, una económica y la sanitaria de 2020. En la primera de ellas las y los jóvenes, junto con las mujeres, vivieron un momento marcado por la falta de oportunidades y de futuro. La mirada del gobierno popular de Mariano Rajoy, ajena a sus necesidades y las políticas orientadas más hacia los grupos de poder, llevó consigo una gran brecha económica, un rejuvenecimiento de la pobreza y un desencanto que hizo que nuestras y nuestros jóvenes con talento buscaran, por la falta de empleo, destinos lejanos, justo en esa edad donde la vida te suele dar el lugar en el que dibujar tu futuro.

    No podemos cometer los mismos errores en esta nueva crisis que les ha tocado vivir, y que nos sigue golpeando duramente. Y no lo vamos a hacer porque las políticas “sociales” del gobierno de Pedro Sánchez no son las mismas políticas “no sociales” del 2008. Este gobierno mira para la juventud a través de políticas que integran oportunidades para que la juventud haga la transición de su formación al mercado laboral. Invierte en sectores como el tecnológico, científico o medioambiental como elementos clave de sostenibilidad y desarrollo. Lleva a cabo medidas que favorecen la emancipación a través de mejoras para el acceso al alquiler, o el aumento de viviendas de suelo público. Realiza acciones en pro a la conservación del medio ambiente, herencia que dejaremos al irnos. En definitiva, un gobierno que sabe que la juventud no es la sociedad del mañana, es la sociedad del hoy, que precisa y necesita medidas adaptadas a sus necesidades para evitar lo ocurrido hace años.

    Por último, no quiero dejar de agradecer a nuestra juventud gijonesa su ejemplo durante el confinamiento. Necesitamos ese comportamiento ejemplar, necesitamos que seáis la barricada para frenar el coronavirus, necesitamos vuestra implicación en esta lucha. Por suerte, aunque sois menos propensos a los efectos de este virus que mata, no podéis llevarlo a vuestras casas donde abuelos, madres, padres no tienen ya vuestra fortaleza física. El hecho de no llevar puesta la mascarilla puede llevar a la muerte de quienes queréis y os quieren. Volved a ser ejemplares, volved a hacernos fuertes.

  • Yolanda

    El fallecimiento de cualquier persona a la que sentimos próxima produce dolor, pero la pérdida de Yolanda González Huergo me entristece profundamente. A lo largo de este último año tuve la oportunidad de conversar con ella muchas veces, de compartir preocupaciones, de discutir puntos de vista, y siempre encontré en ella una interlocutora dispuesta a defender sus convicciones, pero también a cooperar en beneficio de la sociedad a la que ambas, desde distintas responsabilidades, nos habíamos comprometido a servir. Quiero enfatizar eso, porque es importante: aún siendo consciente de que su enfermedad no le pondría las cosas fáciles, Yolanda quiso mantener su compromiso cívico y ejerció como concejala hasta que las fuerzas se lo permitieron, no se refugió en el “no hacer”, sino que consideró que su vida era “hacer”. Y lo hizo, además, manteniendo una actitud tan positiva, tan alegre y tan enérgica que era imposible no admirar su tesón, su optimismo, su esfuerzo, sus ganas de conseguir un Gijón mejor. Desde nuestras diferencias políticas, siempre vi en ella a una compañera, porque nos unía la vocación de servicio público que ha de regir la actividad política. Su muerte supone una pérdida importante para este Ayuntamiento, que se queda sin una concejala comprometida y entregada, pero para mí constituye una inmensa pena porque siento que mujeres como ella son imprescindibles para contribuir a que nuestra sociedad sea más rica, más lúcida, más igualitaria, más habitable.

     

    Ana González Rodríguez

  • Buscar la felicidad pública

    En el año 1782, Gaspar Melchor de Jovellanos remitía al Ayuntamiento de Gijón un plan de mejoras en el que proponía diversas actuaciones encaminadas a hacer de su ciudad un lugar más habitable. Era una vocación derivada de la lealtad a uno de los principios que con más fuerza guiaron los ideales ilustrados: aquél que defendía y reivindicaba la consecución de lo que entonces se llamaba “felicidad pública” y que no era otra cosa que el antecedente directo de lo que conocemos hoy como “estado del bienestar”. Dicho de otro modo: una organización económica y social, pero también urbanística y medioambiental, en la que la ciudadanía se sintiera cómoda, y también realizada e integrada en un entorno del que se sentía partícipe. Unos años más tarde, en 1796, en su Memoria sobre las diversiones públicas, haría otra observación que, pese a referirse a un asunto distinto, se relaciona con aquello que exponía en sus propuestas para mejorar la villa en la que había venido al mundo: “Unas personas frecuentemente congregadas a solazarse y divertirse en común formarán siempre un pueblo unido y afectuoso. Serán de ánimo más elevado porque serán más libres, y por lo visto serán también de corazón más recto y esforzado.”

    Conmemorar el Seis de Agosto no es entregarse al recordatorio rutinario de una fecha inerte. Es recordar lo mucho que hizo y pensó para su lugar de origen alguien que, si se convirtió en uno de los representantes por antonomasia de la Ilustración española, fue justamente por su condición de ciudadano comprometido con su época y con la sociedad en la que le tocó vivir. Que además de describirla o analizarla desde la óptica del entomólogo que ordena y clasifica, reflexionó sobre sus carencias y virtudes y puso todo el esfuerzo del que fue capaz para solventar las primeras y potenciar las segundas. No podemos decir que en España saliera del todo bien el siglo XVIII. Los intereses estamentales, los privilegios de unos pocos, terminaron prevaleciendo sobre la prosperidad colectiva. Pero, aun así, la tarea de nuestros ilustrados no fue en balde. Más de doscientos años después del fallecimiento de Jovellanos, y a casi dos siglos de que Fernando VII ordenara asesinar a Rafael del Riego para instaurar su Década Ominosa, que trajo tan funestas consecuencias, permanecen vigentes las ideas que alumbraron aquellos que del padre Feijoo al fabulista Samaniego quisieron estimular con la luz de su pensamiento el avance de una sociedad condenada en demasiadas ocasiones a languidecer en la penumbra. Y ese afán de ir hacia adelante ponía uno de sus focos en las ciudades, que ya entonces comenzaban a configurarse como son ahora y se iban perfilando como los principales focos de actividad económica e industrial de un país que, paulatinamente, se adentraba en la modernidad.

    Conservamos los bosquejos del Gijón que imaginó el propio Jovellanos, aquél que luego se convertiría en realidad y que partía de las callejuelas de Cimavilla para expandirse hacia el sur, siguiendo el eje de esa amplia avenida que en tiempos se llamó Ancha de la Cruz y hoy es nuestra calle Corrida, y concluye en la emblemática Puerta de la Villa. Era la suya una idea de ciudad en la que predominaban las líneas claras, los espacios abiertos, la conexión entre urbanismo y naturaleza, de forma que mar, caminos y arboledas constituyeran un todo orgánico que los vecinos y vecinas podían sentir como parte irrenunciable de sus vidas. Era, por resumirlo, una ciudad concebida por y para las personas. Para que éstas desarrollasen su vida en ella y encontraran allí un marco idóneo en el que cumplir sus expectativas. Para que su trazado y sus perspectivas les llevasen a inferir que, más allá de las cuestiones o los condicionantes que pudieran separarlas, formaban parte de un todo que constituía la esencia y la razón mismas del propio espacio que las albergaba. La ciudad, en la cabeza de Jovellanos, no era un mero recipiente en el que aglutinar habitantes de toda clase y condición. Era un entorno vivo que se configuraba a partir de las necesidades de quienes lo poblaban y, lejos de encorsetarse en modelos preestablecidos, mutaba y se reinventaba tantas veces como hiciera falta a fin de satisfacer las necesidades de sus vecinas y vecinos.

    No podemos perder de vista ese propósito. Las personas constituyen el sujeto activo de las ciudades, y éstas deben concebirse para que sus habitantes las disfruten de una manera enriquecedora y saludable. La situación que se ha creado a consecuencia de la expansión de la COVID-19 ha puesto en evidencia cómo las ciudades no siempre se complementan con las personas del modo que debieran, y nos ha hecho ver hasta qué punto es necesario repensarlas, imaginarlas de nuevo, para que las calles no sean un mero escenario de la vida, sino el motor que impulsa ésta y la hace digna. Entre los desvelos de Jovellanos, cobraba especial importancia aquél que perseguía dotar a su Gijón de paseos anchos y arbolados, de grandes avenidas que permitieran a las personas caminar y expandirse, de plazas en las que sentarse a descansar, y dialogar, y encontrarse. Convertir esta ciudad, en resumen, en un gran foro concebido para fomentar la interacción entre las personas, y para construir a partir de ella una sociedad mejor y más fuerte. Creo que debemos retomar esa ambición y situarla en el centro de nuestros objetivos para diseñar, en los próximos años, un Gijón más saludable en donde los hombres y las mujeres sean los verdaderos protagonistas y que, a imitación de otras grandes ciudades europeas, convierta la movilidad sostenible en uno de sus rasgos paradigmáticos. Un Gijón que recupere y actualice el propósito ilustrado que alumbró los grandes bulevares y halle en los espacios compartidos el aliciente para vivificar nuestra conciencia ciudadana, para fortalecer nuestro compromiso comunitario; para continuar buscando la felicidad pública a lo largo de un camino que debemos recorrer juntos, sin olvidar lo que hemos sido y sin perder de vista aquello que queremos llegar a ser.

  • “Nuestra responsabilidad, el mejor salvavidas”

    • Artículo de opinión de la alcaldesa de Gijón/Xixón, Ana González Rodríguez, publicado el lunes 8 de junio de 2020 en El Comercio y La Nueva España

    Quienes conocen bien la mar suelen repetir que, por mucho que se la ame, hay que guardarle unas ciertas distancias. Como «playos», en Gijón conocemos bien nuestro Cantábrico y sabemos disfrutar de él todo el año con pasión y con prudencia, pero muy especialmente durante la temporada de baños en las espléndidas playas del concejo. Sabemos también compartir de corazón nuestra mar y su disfrute con quienes sienten la atracción del batir de sus olas, su fuerza, su sonido, su espuma; nuestro mayor atractivo turístico, sin duda, junto a una reconocida hospitalidad.

    Este verano es especial, y a la prudencia de todos los veranos, hay que sumar otra más: cuando bajemos a la playa, hay que saber mantener distancias. Esta vez no solo con el oleaje; también, entre quienes la disfrutamos. Del sol del verano y de la playa nos protegemos Y este año tenemos que protegernos también del CORONAVIRUS ( SARS-Cov-2). Esta protección nos exige cambiar radicalmente muchos de nuestros hábitos más arraigados, incluso gestos y conductas elementales.

    No acercarnos, no ir juntando las toallas con la subida de la marea, no tocarnos, … serán alguno de esos hábitos a cambiar en el verano, en la playa. Estaremos social y veraniegamente juntos y físicamente separados. Esto es lo importante. Muy importante. Vital: tenemos que guardar la distancia de seguridad. Tenemos las mismas playas pero con menos gente porque esto es lo que nos asegura que podemos evitar el contagio. No contagiarnos y no contagiar a otras personas.

    Este es un trabajo conjunto Ayuntamiento y bañistas. El Ayuntamiento empezó su tarea hace varias semanas, diseñando y organizando un dispositivo que implica a los servicios de Salvamento y sanitarios, Policía Local, acomodadores de playa (control de accesos y aforo) e incluso una plataforma web que nos informe de la ocupación de los arenales. La combinación de estos elementos permitirá que tengamos unas playas seguras. En esta publicación hemos recogido toda la información para que podamos disfrutar de esas playas seguras.

    Esa era nuestra parte. Y necesitamos de vuestra colaboración para que todo salga bien: a ti, y al resto de personas que van a estar contigo en la playa; a toda la ciudad. Nos toca ser más prudentes, tanto si vamos solos o en grupo. Distanciarnos físicamente, guardar esa distancia de 2m. Compartamos arena y olas, conversación y hospitalidad, pero a 2m de distancia para que lo único que nos llevemos cuando salgamos de ellas sea un poco de arena en los pies, salitre en la piel y el recuerdo de unas horas de disfrute en el Cantábrico.

    Este año, necesitamos reforzar nuestro equipo de salvamento, nuestros vigilantes de la playa, con los y las bañistas, de este modo tendremos nuestro mejor equipo de salvamento, nuestros mejores vigilantes, aquellos y aquellas que necesitamos para garantizar la seguridad. Vuestro civismo y 2m entre personas y/o grupos son el mejor salvavidas. Llevémoslo puesto este verano en todas partes, y muy especialmente en la playa. La responsabilidad del Ayuntamiento unida a la tuya son la mejor protección, para ti y para todos.

    Feliz y seguro verano de playa y mar en nuestro Cantábrico gijonés.

  • Avancemos para que Gijón avance

    Artículo de opinión de Paz Fernández Felgueroso, ex alcaldesa de Gijón, incluido en El Comercio, el 23/05/2020

    El largo proceso de Gijón para eliminar su barrera ferroviaria, que comenzó en 2002 y con el que hemos llegado hasta  2020, ha  sido publicado con detallada cronología por este diario el pasado miércoles. No es el caso  de repetir lo ya sobradamente conocido, pero sí de reflexionar sobre determinadas circunstancias  del itinerario recorrido.

    Las circunstancias a las  que me refiero  son los cambios en los acuerdos recogidos en  sucesivos convenios  de la sociedad Gijón  al Norte, suscritos por las tres administraciones concernidas,  Ayuntamiento, Principado y Ministerio, y que especifico a continuación:  Metrotrén hasta Viesques, estación intermodal en el Humedal.  Metrotrén hasta el Hospital de Cabueñes  y el Parque Científico y Tecnológico (estación semisoterrada en Moreda).  Metrotrén sin cambios, estación soterrada en torno al Museo del Ferrocarril.

    El primer cambio en lo acordado vino dado  por  razones técnicas derivadas de las características complejas del subsuelo de la ubicación inicialmente decidida, la plaza del Humedal,  y también, por cambios en el trazado del Metrotrén. Todo ello hacía inviable su construcción. Como consecuencia del estudio informativo se plantea como mejor solución desplazar la estación  a Moreda, en el entorno de la actual  estación provisional.

    Gijón al Norte convoca por ello un  concurso internacional cuyo objetivo era  el diseño urbanístico del espacio entre el Humedal y Moreda, así como el edificio de la  estación. Cabe recordar,  y así lo publicó el Diario El Comercio, que el proyecto ganador del arquitecto Jerónimo Junquera, con la colaboración del arquitecto gijonés Javier Fombella,  recibió “aplauso unánime al diseño de la estación semisoterrada de reconocidos arquitectos gijoneses”, tal y como recogían los titulares de este diario, con expresiones tales como, “ se imbricará en su entorno  de forma discreta y sin estridencias” ; “acopla los barrios de Moreda y el Polígono” ;” diseño con calidad” ;” imaginativa, atractiva y técnicamente delicada” ; o “el diseño  tiene calidad  y mimbres, suficientemente originales para convertirse en prototipo”.

    En ningún caso pretendo faltar a la verdad, por ello no puedo  obviar que no todo fueron parabienes para esta nueva ubicación. Quienes manifestaron su oposición  a la citada propuesta argumentaron  que se perdía la centralidad y que el semisoterramiento  no eliminaba  por completo la barrera. Mientras que quienes estaban a favor de la ubicación en Moreda aseguraban  que la centralidad  se conseguía plenamente. Una centralidad que era crítica para los viajeros de cercanías y que optimizaba el Metrotrén y sus paradas, y que tenía mínima importancia para los viajeros de largo recorrido, que también podrían conectar con el Metrotrén al final de su trayecto.

    Adicionalmente se argumentó que se situaba mas lejos del centro histórico, pero más cerca del centro funcional , con barrios de gran población como El Natahoyo, La  Calzada, Moreda y el Polígono, y también teniendo en cuenta los nuevos desarrollos urbanísticos del proyecto Plan de vías.

    Y llegamos al tercer cambio  en los convenios y acuerdos, el producido en  2019,  proponiendo el cambio de ubicación, unos trescientos metros hacia el Humedal, en el entorno del Museo del Ferrocarril. Una  propuesta que contó con el consenso de casi todos los  grupos municipales  y el apoyo social.

    Conviene igualmente recordar, llegados a este punto, que el convenio, que establecía cifras estimativas de costes, probablemente  alejadas del resultado último, incorporaba la cautela de tomar las decisiones finales, una vez evaluado el estudio informativo a tramitar por el Ministerio,  en el que se puntualizaran costes más afinados,  viabilidad, condiciones técnicas y económicas o  costes de mantenimiento. De esta forma se  supeditaba  la toma de decisión definitiva  al resultado del mencionado informe.

    Nos encontramos en un momento de especial relevancia para el largamente  acariciado proyecto de modernización de Gijón y de unas infraestructuras acordes a la movilidad  sostenible que tanto predicamos. Y para ello, disponemos sobre la mesa  de
    un estudio informativo del Ministerio, que próximamente será sometido a información pública, y de estudios  técnicos complementarios. En ellos,  se reflejan  consideraciones y puntualizaciones sobre costes, incidencias, ventajas comparativas sobre las ubicaciones Moreda y Museo Ferrocarril, plazos y elementos  del procedimiento administrativo ya evacuado y avanzado en Moreda.

    Concluyo con mi modesta reflexión, y en mi condición de persona que ha seguido en primera línea  la mitad del periodo relatado, considero  que la necesaria reactivación de Gijón de la que tanto hablamos en estos días precisa que, cuanto antes y en los  plazos más  óptimos, se lleven a cabo  las  cuantiosas inversiones públicas que suponen las obras de las estaciones del metrotrén y estación intermodal.

    Avancemos como norte  y propósito de Gijón al Norte,  avancemos para que avance nuestra ciudad, para generar desde ya  oportunidades de trabajo, luchando  contra la lacra del feroz desempleo, y en ese propósito, no tengo duda  de que volveremos a sumar, volveremos a encontrarnos.

     

     

     

  • Yo también me siento engañado

    Artículo de opinión de nuestro compañero y ex concejal, César González, publicado en La Nueva España el martes 12 de mayo de 2020

  • Salud y República

    Carta de Iván Fernández Ardura a la militancia.

    SALUD Y REPÚBLICA

    Estamos viviendo momentos tremendamente complicados, muy duros en el presente y complejos en el futuro, y en estas situaciones, particulares y colectivas, lo primero quiero valorar el enorme esfuerzo de todos los trabajadores y trabajadoras que nos cuidan, nos curan, velan por nuestra seguridad, y nos permiten disponer de los bienes de primera necesidad con los que pasar esta cuarentena con la más importante de las consignas “Quédate en casa”.

    Quiero también aprovechar esta comunicación para felicitaros por vuestro comportamiento ejemplar en el cumplimiento de las normas que nos van a permitir derrotar al virus Covid-19.

    Estamos confinados, pero el partido sigue estando con todos vosotros y vosotras, seguimos enviando puntual información de las iniciativas y medidas que las administraciones y autoridades sanitarias están tomando para afrontar el mayor desafío en nuestro país en décadas, labor de la que nos mostramos muy orgullosos a pesar de las dificultades nunca vistas.

    Con la cercanía y preocupación que debe tener siempre el partido, y más en estos momentos, mantenemos el contacto con nuestras y nuestros militantes, especialmente con los de mayor edad, para asegurarnos de que están bien y ayudarles en lo que necesiten.

    Y como no, queremos conmemorar como todos los años el 14 de abril y la II República. Sus rasgos identitarios los estamos viendo estas semanas en la ayuda desinteresada al compañero, a la compañera, o en el día a día en ámbitos como la salud, la educación o la cultura, pilares en los que se sustentaba la República, pilares en los que se sustenta el socialismo que tanto luchó y sigue luchando por ellos, y que hoy vemos en nuestro confinamiento, como verdaderas ventanas al futuro.

    Julián Sanz del Río y Giner de los Ríos trajeron la Institución Libre de Enseñanza a nuestro país, inspiradora del programa educativo de la II República que logró democratizar la formación y la educación en toda España. Las generaciones del 98, del 14 y del 27 convivieron durante una época que pretendía empapar de cultura España. La República tenía el objetivo de superar las barreras de clase y poner las capas populares en contacto permanente con la cultura. La ciencia española surgió a la par que la literaria y artística con la Edad de Plata, facilitando, con el respaldo de la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE), los medios para las trayectorias investigadoras. En los primeros años treinta, los laboratorios, institutos, publicaciones de la JAE eran el máximo exponente del desarrollo en la ciencia española, trayendo la modernidad en las más variadas ramas del saber científico

    Nunca sabremos a qué hubiera llegado este país si ese camino iniciado con la República no hubiera sido interrumpido por las visiones fascistas del pasado alejadas de la igualdad y la modernidad.

    Hoy, en medio de esta complicada situación, debemos volver la mirada a los valores que impulsó la República y seguir adelante para conseguir el país que queremos en educación, en investigación, en solidaridad, en cultura, en igualdad, en equidad, en modernización, en europeísmo, en desarrollo económico, verdaderos pilares de la República, claves para salir de esta situación, en un futuro que esperamos cercano.

    Compañeros, compañeras, “Salud y República”.

  • «Enero de 2021 es el objetivo que nos hemos marcado para disolver Divertia»

    «La prioridad no es traer grandes conciertos, sino dotar a la ciudad de una programación cultural y festiva sostenida durante todo el año». Lara Martínez. Gerente de Divertia

    Noticia publicada por El Comercio el 9 de febrero de 2020

    Lara Martínez (Gijón, 1978) ultima con su equipo, desde la Casa de la Palmera, los detalles de la programación del Antroxu 2020, que se presentará el próximo jueves 13. La gerente de Divertia añora el liderazgo cultural que tuvo Gijón en la década de los noventa del pasado siglo cuando, recuerda, llegó a ser considerada como «la pequeña Barcelona». Asegura que la ciudad tiene recursos a muchos niveles para aspirar a ser de nuevo «modelo y referente en lugar de copia de nadie».

    -Oviedo tendrá en junio a Marc Anthony. ¿Qué posibilidades reales hay de tener un concierto internacional en Gijón este verano?

    -Trabajamos paso a paso, coordinadamente, intentando hacer una programación global para toda la ciudad. Acaba de pasar la Cabalgata, ahora estamos centrados en el Antroxu y empezaremos ya con la programación de verano. Tenemos ideas, pero nada cerrado todavía. No soy muy partidaria de entrar en luchas entre ciudades. No tienen sentido y no benefician a nadie. Estamos hablando de una comunidad autónoma donde las tres grandes ciudades están a una distancia máxima de 30 kilómetros. El ideal sería que fuéramos capaces incluso de programar coordinadamente…

    -Usted conoció por edad la época dorada de los macroconciertos en Gijón. Este año se cumplirá un cuarto de siglo del llenazo de El Molinón con los Rolling Stones.

    -La época de los grandes conciertos se transformó en otra cosa. Es más díficil competir con las grandes ciudades en las giras. Los recursos económicos son limitados y hay que ver dónde los pones. Evidentemente los grandes conciertos atraen, pero ahora mismo no sé si estamos en disposición de asumir el riesgo que ese tipo de espectáculos suponen. Yo creo que las prioridades ahora no son ésas, sino dotar la ciudad de una programación cultural y festiva de calidad sostenida durante todo el año.

    Einaudi y Pentatonix

    -Sueñe en voz alta. ¿A qué artistas le gustaría traer durante este mandato y pondría para ello toda la carne en el asador?

    -Me gustaría traer al pianista italiano Ludovico Einaudi. También a Pentatonix, unos chicos jóvenes que cantan a capella y hacen versiones de canciones superconocidas de otros grupos. Empezaron en salas pequeñas y ahora llenan estadios. Son brutales. No todo se reduce a lo que marcan las grandes discográficas. También tenemos que desarrollar nuestros propios gustos.

    -¿Habrá ‘Gijón Life’ este año?

    -Es una iniciativa privada. No figura en la agenda que acabamos de presentar porque, a día de hoy, entiendo que los promotores no han decidido aún si lo van a hacer o no. He hablado con ellos y sé que están pendientes de otras cuestiones que nada tienen que ver con el Ayuntamiento.

    -¿Qué plazos maneja para disolver la empresa que gerencia?

    -El objetivo que nos hemos marcado es enero de 2021. La fusión que creó Divertia se hizo en mitad de un ejercicio, a finales de un mes de julio, y causó muchísimos problemas. No queremos repetir ese error y por eso nos marcamos como fecha un inicio de año. Internamente, llevamos trabajando todo estos meses y la hoja de ruta está clara.

    -¿Cómo se va a proceder?

    -Tenemos claras las áreas de las que tienen que depender cada unas de las patas de la actual empresa. Creemos que el Botánico tiene que depender de Medio Ambiente porque es su espacio natural, y que Turismo tiene todo el sentido que pase a formar parte del área de Promoción Económica de la ciudad. Estamos analizando cuáles son las fórmulas de reorganización más adecuadas dentro de cada una de estas áreas. Y luego con lo que se quedará la empresa, la parte de Festejos, el Teatro Jovellanos y el Festival de Cine, ya no se llamará Divertia. Es una marca que va a desaparecer porque nadie se siente identificado con ella.

    «Inserción más natural»

    -¿Afectará mucho a la plantilla?

    -Los trabajadores no se van a ver perjudicados por esto. Es más, creo que se van a ver beneficiados porque van a formar parte de estructuras de trabajo donde su encaje es más natural.

    -Usted fue muy combativa como edil de la oposición con el modelo de gestión cultural de Foro y ahora la acusan de continuista…

    -Fui muy crítica porque en ocho años no hubo política cultural en Gijón. Había un desinterés total por este sector que debe cuidarse y respetarse. Desde que llegamos estamos desarrollando un proyecto de ciudad en esta parcela. La programación de este semestre del Teatro Jovellanos es muy distinta a la de los últimos años. Hay una apuesta por compañías jóvenes que abordan temas de actualidad, de pequeño formato, quizás por cosas menos comerciales. Llevamos meses trabajando para diseñar estrategias de captación y fidelización de nuevos públicos.

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