• Las ayudas a la contratación se cambiarán para mantener el empleo tras los ERTE

    El nuevo modelo se aplicará ante el fin de los fondos estatales | Los planes público-privados, solo para puestos de difícil cobertura

    Noticia publicada por La Nueva España el 3 de febrero de 2021

  • La Alcaldesa, sobre dar más dinero por el covid: “Que digan a quién se lo quito”

    Noticia publicada por La Nueva España el 2 de febrero de 2021

     

    González matiza que el Estado y el Principado tienen más recursos y responsabilidad | Próxima cita para llevar la estación a Moreda

    “El Ayuntamiento ya está haciendo un importante esfuerzo económico así que no me vale el discurso fácil de que hay que poner más dinero. A quienes dicen que hay que poner un millón más, o dos millones más o tres millones más solo les pido que me digan a quien se lo quitamos”. Así de clara fue la Alcaldesa, la socialista Ana González, al explicar las limitaciones presupuestarias del Ayuntamiento para ir más allá en la concesión de ayudas que compensen los negativos efectos del covid en muchos sectores de la economía local.

    Pero fue más clara aún al asegurar que el dinero y la responsabilidad de dar ese tipo de ayudas está en las administraciones estatal y autonómica. “Los ayuntamientos lo que podemos hacer es apoyar, que es lo que hacemos. No se puede trasladar a los ayuntamientos lo que corresponde a otros y que todas las reivindicaciones recaigan sobre el presupuesto de Gijón. Hay dos administraciones que tienen mayor capacidad y mayor responsabilidad, y son las que tienen que actuar”, explicó.

    El Ayuntamiento ya puso en marcha en verano unas ayudas económicas para el mantenimiento del empleo y la reapertura de negocios. Ayudas pactadas con los agentes de la concertación dentro del pacto “Gijón Reinicia” y que se convocaron con un presupuesto de cinco millones de euros. Ahora, y a iniciativa del equipo de gobierno, se trabaja en otra convocatoria de ayudas con una dotación de un millón de euros y que tendrían como destinatarios prioritarios a los hosteleros que no tienen terraza. Aunque, y en base a la petición de la patronal, también se analiza la viabilidad de llegar a otros sectores como los gimnasios, las agencias de viajes, los hoteles pequeños o los negocios de eventos. Todo está en el aire.

    Más allá de esa ayuda directa, el Ayuntamiento ha dejado de cobrar muchas tasas. Una perdida de ingresos que entra dentro de ese “esfuerzo económico tan fuerte que está haciendo este Ayuntamiento” y que ayer reivindicaba la Alcaldesa. González explica que no solo hay que tener en cuenta el dinero que se deja de ingresar; también está la necesidad de inyectar más fondos a Servicios Sociales para cubrir la demanda de ayudas o de compensar a Emtusa con cerca de cuatro millones por la pérdida de viajeros. “O que ahora nos cuesta más limpiar las escuelas porque hay que desinfectarlas varias veces al día”, remató.

    Por otro lado, la Alcaldesa adelantó que en unas semanas está prevista una reunión con el Ministerio de Transportes para seguir dando pasos en favor de la licitación de la estación intermodal. Cuya ubicación en Moreda y no frente al Museo del Ferrocarril, como había quedado pactado en el último convenio de la sociedad Gijón al Norte, defiende el actual equipo de gobierno y tiene el apoyo tanto de la administración estatal como autonómica. Todas ellas lideradas por el PSOE.

    “La negociación política sobre este tema es continua. ¿Cómo vamos a dejar de negociar sobre uno de los temas mas importantes para la ciudad? Solo que no son cosas que se cierran en un día”, indicó la regidora tras ironizar con un “claro que no hablo todos los días con Madrid pero en diciembre ya quedamos en que se fueran desarrollando los trabajos técnicos, que es algo que se está haciendo y que no es producto de que los técnicos decidan hacerlo sino de la negociación política”.

    González mantiene los plazos que sobre la obra anunció en el último pleno sobre el estado del municipio. El cronograma que presentó establecía que este 2021 se licitaría la actualización del proyecto constructivo de la estación en Moreda, contemplado cambios para reducir su coste, y en 2022 se licitarían las obras de construcción de esa estación y de su conexión con el metrotrén.

  • Gijón profundizará en la conversión de locales en viviendas

    Gijón, 14 ene (EFE).- El Ayuntamiento de Gijón profundizará en la conversión de locales en viviendas “dignas y confortables” para facilitar el acceso a la vivienda, según ha anunciado este jueves la alcaldesa de Gijón, Ana Gonzalez.

    La alcaldesa ha visitado, junto a la directora del SEPE, Pilar Varela, uno de los bajos de la Empresa Municipal de Vivienda (EMVISA) que se ha trasformado en vivienda a través de la colaboración con el Principado y los jóvenes de los planes de empleo de la agencia local de Gijón.
    González ha afirmado que EMVISA está enriqueciendo su oferta mediante viviendas físicas o con el programa de intermediación Xixón Alquila y en este caso ha apostado por la reconversión de locales inicialmente no pensados para ser casas mediante el trabajo de los integrantes de la agencia local de empleo de Gijón.
    Se trata de una línea de aprovechamiento de espacios públicos en la que Gijón quiere profundizar, ha afirmado la alcaldesa, que ha apostado por utilizar lo público para el beneficio de las personas y por que el Ayuntamiento sea un “puente para la accesibilidad”.
    “Gijón tiene una agencia de desarrollo local y de empleo muy activa”, ha afirmado Varela, que ha indicado que en este caso confluye con la necesidad e poner viviendas a disposición de las personas.
    Una colaboración que ambas administraciones se han comprometido a seguir explorando, ya no solo por el hecho de contribuir a facilitar el acceso a una vivienda sino porque, al tiempo, se da oportunidad a jóvenes de formarse y adquirir experiencia en un nicho de mercado a futuro, que es el de la rehabilitación.

    Cabe destacar que la reforma de este bajo de Emvisa, ubicado en el barrio del Llano, fue posible gracias al trabajo de jóvenes participantes de los planes de empleo de la Agencia Local de Gijón. Durante este año 2021, se actuará también de la misma forma en otros tres bajos de la ciudad. González, en declaraciones a los medios de comunicación previa a la visita a la vivienda, ha resaltado que Emvisa está enriqueciendo la oferta que tiene, bien en inmuebles o bien a través del programa ‘Xixón Alquila’ de intermediación de alquileres.

    Ha señalado, asimismo, que se ha hecho un trabajo conjunto entre la Agencia Local de Empleo y el Principado, que hizo posible una vivienda “muy digna, confortable y con estándares de calidad”. Una línea en la que el Ayuntamiento quiere seguir profundizando, según la regidora. A este respecto, la alcaldesa gijonesa ha apuntado que el derecho a la vivienda existe y, como tal, las instituciones deben ser “puente” para que sea efectivo.

    De igual modo, Varela ha puesto la reforma de esta vivienda como práctica de colaboración entre administraciones, al tiempo que ha destacado que la Agencia Local de Empleo de Gijón es siempre “muy activa”. En su opinión, se ha conseguido un doble objetivo, ya que se necesitan viviendas y, por su lado, los jóvenes precisan de una primera experiencia laboral. Para Varela, la reforma de viviendas es una oportunidad de nuevos empleos en el futuro. Ha destacado, en este sentido, el resultado de la adecuación del local en vivienda.

  • Gijón ya puede contar con los 12,5 millones del remanente paralizado

    La concejalía de Hacienda valora dedicar parte a amortizar deuda, al tiempo que se amplían recursos para el próximo presupuesto

    La Nueva España, 2 de octubre de 2020

  • La Feria de Muestras no se celebrará este año

    14 jul (EFE).- El comité técnico constituido en Asturias para evaluar las medidas de seguridad en eventos públicos durante este verano ante la pandemia del coronavirus ha informado desfavorablemente de la solicitud de la Cámara de Comercio de Gijón para celebrar del 1 al 16 de agosto próximos una nueva edición de la Feria Internacional de Muestras de Asturias.

    Dicho órgano, constituido por el Principado junto con la Delegación del Gobierno y la Federación Asturiana de Concejos (FACC), ha acordado por unanimidad rechazar la celebración por razones de salud pública del evento más multitudinario que se celebra en la región y al que en los últimos años acudieron unas 700.000 personas en sus quince días de duración.

    El plan de contingencia presentado por la Cámara de Comercio de Gijón para celebrar la FIDMA del 1 al 16 de agosto próximos planteaba hacer obligatorio el uso de mascarillas y limitar a 14.000 el número de asistentes que podrían confluir de forma simultánea en el recinto ferial.

    Además, contemplaba que el uso de la mascarilla fuese obligatorio en el interior y en el exterior de los pabellones y recomendaba la compra de entradas por internet mientras que, para adquirirlas en taquilla, habría que respetar los espacios habilitados para formar colas y las marcas que indicarán la distancia de seguridad.

    El plan preveía además tomar la temperatura a diario a los trabajadores y aislar temporalmente a la persona afectada ante posibles casos de COVID.

    Tras la decisión adoptada por el comité técnico, la prohibición de celebrar el certamen deberá plasmarse ahora en una resolución de la Consejería de Sanidad.

    La Feria de Muestras de Asturias, que este año alcanzaría su 64ª edición y que tiene su origen en la “Exposición Regional de Comercio” que se celebró por primera vez en 1889, se celebró como tal entre 1924 y 1931 y se recuperó para Gijón en 1963, año desde el que se llevado a cabo de manera ininterrumpida en el recinto ubicado junto al estadio municipal de El Molinón.

  • Desmontaje de la escultura Nordeste para su arreglo

    La escultura “Nordeste” de Vaquero Turcios sufre “pérdida de material por corrosión del acero, filtración de humedades, graffitis sobre la superficie y acumulación de excrementos de aves”.

    El Plan municipal de esculturas incluye su arreglo y para para ello, ayer, fue retirada de su ubicación en la subida al Cerro de Santa Catalina.

  • Comunicado de la alcaldesa, Ana González Rodríguez, lunes 20 de abril

  • Las paradas antiacoso en el autobús arrancan mañana, lunes, con motivo del Antroxu

    El servicio arranca con motivo de las fiestas del Antroxu y funcionará los viernes, sábados y todos los días de julio y agosto

    Noticia publicada por El Comercio el día 22 de febrero de 2020

    La Empresa Municipal de Transportes Urbanos de Gijón (EMTUSA) pondrá en marcha el lunes 24 las paradas antiacoso en sus autobuses nocturnos, coincidiendo con la celebración de las fiestas del Antroxu. Una vez estrenado este servicio funcionará de seguido los viernes y los sábados y todos los días de julio y agosto.

    Estas paradas podrán ser utilizadas de ahora en adelante por las usuarias de las líneas búho que viajen solas. Deberán avisar al chófer del autobús del lugar en que desean apearse con una parada de antelación. El conductor, una vez sobre aviso, será quien busque el punto más próximo al indicado que reúna las condiciones de seguridad necesarias.

    Las mujeres que usen este nuevo servicio tendrán que bajarse por la puerta delantera, no estando permitida la subida de viajeros en estas paradas. Asimismo, las usuarias que viajen en sillas de ruedas le deberán comunicar al conductor dónde quieren finalizar el trayecto al acceder al autobús por la rampa. Y el chófer le dirá si el punto reúne las condiciones necesarias para poder bajar la rampa o le propondrá un lugar de desembarque alternativo que sí reúna las condiciones.

    No se podrá parar a menos de cien metros de una parada fija, ni a menos de cinco de una esquina, cruce o bifurcación. Tampoco en isletas, medianas, pasos de peatones, pasos para ciclistas, rebajes de aceras o frente a vados, ni donde se impida la visibilidad a otros usuarios o se obstaculice el acceso a viviendas.

    Los inconvenientes que se habían visto en la línea que va a Vega, al circular por vías interurbanas, se ha solucionado añadiendo a la ruta ordinaria seis puntos fijos -separados 300 metros entre sí- donde estas paradas se podrán realizar con seguridad.

    EMTUSA hace hincapié en que se trata de una iniciativa muy demandada por las asociaciones y colectivos de mujeres con la que se pretende reducir la distancia a destino, contribuyendo, de este modo, a disminuir el miedo y la vulnerabilidad que pueden llegar a sentir en los trayectos.

    Evaluación y mapa

    El Ayuntamiento, a través de la Dirección General de Igualdad, evaluará el servicio. En concreto, llevará a cabo un análisis del número y la frecuencia de las paradas solicitadas, de las líneas de búho en las que son más requeridas y del número de personas que hacen uso de ellas. Los datos permitirán realizar un mapeo de la ciudad desde la experiencia de las mujeres, incorporando el enfoque de género en la configuración de la ciudad.

  • La iglesia de Tabacalera será un espacio escénico para citas culturales como Feten y Danza Xixón

    La construcción de nueva planta que se levantará junto al inmueble histórico tendrá una sala con 400 butacas que usará el FICX

    Noticia publicada por El Comercio el 12 de diciembre de 2019

    La iglesia del antiguo convento de las agustinas recoletas, en el edificio después utilizado como fábrica de tabacos, albergará en el futuro un espacio escénico en el que se celebrarán varios ciclos y festivales con largo arraigo en Gijón y otros que puedan incorporarse a la oferta cultural de la ciudad. Es uno de los destinos que quiere dar el equipo de gobierno a Tabacalera, a la espera de definir con más detalle su plan de usos. «Queremos un equipamiento vivo y dinámico que genere y muestre actividad», defiende el concejal de Educación y Cultura, Alberto Ferrao, quien garantiza que «no va a ser una residencia para colgar cuadros».

    Según explicó en la comisión de Cultura, para nutrir de contenido el espacio escénico previsto en la iglesia se llevarán allí eventos como la Feria Europea de Artes Escénicas para Niños (Feten), el Festival de Música Antigua, el programa del Taller de Música Jazz en el Centro y Danza Xixón, además de la nueva programación que se pueda desarrollar aprovechando esta nueva sala teatral para la ciudad. También el Festival Internacional de Cine de Gijón (FICX) trasladará a Cimavilla parte de sus proyecciones, aunque en este caso sería al edificio de nueva planta que se construirá como complemento al edificio histórico entre la antigua fábrica de tabacos y la calle Escultor Sebastián Miranda. Allí se habilitará una sala de cine con capacidad para 400 personas.

    Pero, además, en el complejo cultural en el que se pretende convertir Tabacalera «también habrá un lugar para los creadores, con una zona destinada a residencia que permita la creación y el intercambio». Ferrao añadió que contará además con dependencias para «reunión y uso del vecindario» y con otras zonas «para los jóvenes, no para ir, sino para estar y disfrutar del equipamiento con un espacio de relax donde la conectividad esté presente». La relación de usos la completan los espacios expositivos. Esta variada oferta se distribuirá a lo largo de las dos plantas superiores del edificio, reservando la inferior a los usos museográficos.

    En torno a los restos arqueológicos se organizará un recorrido por la historia de Gijón a través de la historia del propio edificio, «con ejes narrativos como la época romana, la mujer, la industrialización…». Además de la presencia física de elementos como el aljibe romano, los restos del antiguo convento barroco o los instrumentos de trabajo utilizados durante su periodo fabril, para acercar el discurso a los visitantes será un lugar donde «prime la tecnología».

    «No será una isla»

    Ferrao remarcó su intención de que Tabacalera «no sea una isla», sino que esté «dentro de una red», conectada con el resto de equipamientos culturales de la ciudad. Apuntó, de hecho, que «su puesta en funcionamiento «reordenará el mapa cultural de Gijón», cambiando la orientación que se da en la actualidad a otros espacios. «El Centro de Cultura Antiguo Instituto deberá ser remodelado para albergar todo tipo de exposiciones y favorecer la accesibilidad», apuntó el concejal. En lo que respecta a la Casa Natal de Jovellanos, señaló que «será un espacio de investigación y divulgación sobre la Ilustración», aunque no aclaró cuál será el futuro de sus fondos artísticos ni si serán trasladados a la antigua fábrica de tabacos.

    El edil dejó claro que las propuestas presentadas «son el dibujo grueso de lo que pretendemos en Tabacalera» y añadió que «el trazo fino se hará a través de la participación». Más en concreto, en el seno del consejo de Cultura que se pretende crear en la ciudad como «un órgano consultovo, representantivo y de participación que aglutine diferentes agentes». De hecho, manifestó sus dudas sobre el proceso participativo abierto durante el pasado mandato, que estuvo centrado en los vecinos de Cimavilla. «Cuando se habla de vecindad hay que hablar de vecindad de Gijón», argumentó.

    En lo que respecta al avance de las obras, indicó que en breve comenzará una nueva campaña de investigación arqueológica, precisamente en el suelo de la antigua iglesia, aprovechando los trabajos para poner las instalaciones de servicio. En 2020 debe terminar la consolidación del inmueble que empezó en 2016. Antes de iniciar la reforma interior será necesario aprobar el plan de usos definitivo, pues será este documento el que determine qué espacios son necesarios.

    Aunque el proyecto de presupuestos del equipo de gobierno para el próximo año incluía un millón de euros para inversiones en Tabacalera, la aprobación de varias enmiendas de Podemos para desviar fondos a otras actuaciones rebajó la cuantía a 550.000. Otros compromisos con la formación morada incluyen restar a lo largo del año otros 300.000 a través de modificaciones presupuestarias, por lo que solo quedarán 250.000 euros para acabar los trabajos en marcha y proyectar los siguientes. La segunda fase de obras no comenzará aún en 2020.

  • Investidura de Ana González como alcaldesa de Gijón / Xixón

    Discurso de investidura

    Decía el escritor Italo Calvino que “las ciudades son un conjunto de muchas cosas: memorias, deseos, signos de un lenguaje”. Añadía que las ciudades son lugares de trueque, pero señalaba que esos trueques no consistían tan sólo en un intercambio de mercancías, sino que se fundamentaban principalmente en un intercambio de palabras, de deseos, de recuerdos.

    Gijón es una ciudad con memoria, tiene muy presentes sus orígenes y la historia que desde entonces la ha venido conduciendo hasta el presente. Y precisamente porque no olvida su pasado, sabe hacia dónde quiere ir. Gijón expresa esa memoria, esos deseos, con su propio lenguaje. Se manifiesta de muchas formas: en los movimientos ciudadanos, en las voces de las asociaciones vecinales, en las informaciones de los medios de comunicación, en las celebraciones en la que sus vecinas y vecinos se encuentran y se reconocen mutuamente y festejan lo vivido y aguardan lo que está por venir.

    También se manifiesta en las urnas, que son las que nos han traído hoy hasta aquí. Quiero empezar esta intervención agradeciendo a las gijonesas y gijoneses que depositaran mayoritariamente su confianza en mí y en el partido al que represento, el PSOE, para dirigir sus destinos durante los próximos cuatro años. Es un honor y un orgullo, tan grandes que no encuentro adjetivos que puedan designar su dimensión verdadera. Y es, también, una responsabilidad que afronto con consciencia y con ilusión. Con ilusión, porque no puede haber tarea más ilusionante que la de regir la ciudad en la que he decidido vivir, aquélla con la que más me identifico, la que mejor me ha recibido y la que más me ha dado. Con consciencia, porque sé que la tarea exige esfuerzo, tesón y disciplina, tres virtudes que tanto yo como mi equipo de gobierno nos comprometemos a desarrollar desde el minuto uno hasta agotar nuestras fuerzas. Les aseguro que nuestro horizonte, siguiendo a Simone Veil, será “trabajamos en lo posible para cambiar lo imposible”; frase que aúna lo que debe ser la tarea y la responsabilidad política que hoy asumimos.

    Así tiene que ser, porque así nos lo exigen los tiempos y también la ciudadanía. Vivimos una época de cambios constantes, con nuevas necesidades a las que debemos dar respuesta y preocupaciones urgentes que debemos resolver. Es cierto que el ayuntamiento es la administración más pequeña, pero también la que está siempre en contacto directo con la ciudadanía, la que trata a diario con la gente de tú a tú y sabe por ello qué le interesa o qué le inquieta. Es, por esa razón, una administración predestinada a hacer sociedad, a establecer vínculos entre las personas para que se sientan partícipes de un espacio común. El ayuntamiento debe ser la casa de las vecinas y vecinos de Gijón. El lugar al que pueden ir para compartir sus desvelos, para expresar sus opiniones, para hacer sus propuestas. Quiero que las gijonesas y los gijoneses empiecen a ver el Ayuntamiento como un espacio acogedor y sensible a sus demandas, y como alcaldesa me comprometo a estar constantemente a pie de calle para palpar el estado de ánimo de la ciudad. Para ver Gijón con los mismos ojos de la gente que la habita. Para abordar las cuestiones de mayor calado y también para cuidar los detalles. Porque los detalles, que muchas veces se desprecian, casi siempre son fundamentales para lograr una integración plena. Los Consejos de Distrito o el Consejo Social, , el rico y variado entramado asociativo gijonés, serán órganos claves en mi labor de gobierno, porque no olvido que desde hoy soy la alcaldesa de todas y todos los gijoneses, y quiero conocer de primera mano todas sus necesidades, pero también contar con interlocutores que me trasladen aquello que yo no llegue a ver. Pues como dice Mary Beard, Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales de 2016: “ Hay que considerar el poder de forma distinta (…) pensar en el poder como atributo o incluso como verbo (“empoderar”) no como una propiedad.”

    Gijón es la primera ciudad de Asturias en cuanto a tamaño y población. Es una ciudad que ha crecido mucho en unas pocas décadas y cuya vertebración no ha sido en los últimos años todo lo fluida que debiera. Ese crecimiento se debió, primero, a la industrialización que en la segunda mitad del siglo pasado la convirtió en uno de los principales motores económicos de nuestra comunidad autónoma. Y después, a su reinvención como una ciudad amable y emprendedora, inquieta e innovadora, que supo arriesgar en busca de nuevos nichos y dotarse de un carácter que llegó a ser admirado en España y en el mundo.

    Las cosas han cambiado en los últimos tiempos. No se puede negar que existe un grave problema de desempleo que debemos afrontar de cara y sin excusas. Y entiendo que esa solución pasa por buscar oportunidades en la tecnología, en la innovación, en los nuevos sectores económicos que pueden encontrar aquí un espacio privilegiado en el que desarrollarse, gracias al apoyo que ofrecen el Parque Científico-Tecnológico, el puerto de El Musel o el Campus Universitario de Viesques. Espacios que ampliaremos con nuevos parques –Naval Gijón, La Camocha…- para acoger también nuevas empresas.

    Tenemos que atraer esos nuevos sectores económicos, limpios, tecnológicos y también ligados a la salud y lo social, al mismo tiempo que apostamos por el talento de nuestra juventud, apoyando su formación y facilitando sus primeras oportunidades laborales. Tenemos que luchar para que ningún joven tenga que abandonar Gijón si no es por voluntad propia, y eso exigirá que nos comprometamos todos con el objetivo de hacer de ésta una ciudad atractiva y dinámica, una ciudad en la que las empresas quieran instalar sus sedes cuando descubran que, por mucho que busquen, difícilmente encontrarán un lugar mejor.

    Lograr eso implica, a su vez, solucionar otras cuestiones que están pendientes y que constituyen, además, uno de los grandes motivos de preocupación de nuestro tiempo. Me refiero a la movilidad y el medio ambiente, dos factores que se relacionan mutuamente y en los que debemos trabajar con la convicción de que de ellos dependerá, en gran medida, nuestro futuro. Gijón debe ser una ciudad cada vez más libre de humos, en la que el transporte público tenga la suficiente vitalidad como para que se pueda prescindir de los coches en los desplazamientos urbanos. Gijón debe identificarse con la limpieza, con el bienestar, con la salud. Tiene que mantener su apuesta por el reciclaje. Y en la línea de las grandes ciudades europeas, tiene que ser una ciudad concebida para el paseo, lo que es tanto como decir para el encuentro y el diálogo, tan importantes a la hora de construir sociedad y crear conciencia de ciudadanía. Tenemos el reto de convertirnos, por lo tanto, en un modelo de unión entre la industria y la sostenibilidad, entre la actividad económica y el cuidado del medio ambiente, porque sin un entorno saludable no hay posibilidad de futuro. Y no me refiero sólo al aire. También el agua juega un papel fundamental en esta ciudad a la que el mar arropa y que tanto se reconoce en él. No podemos consentir que se repitan imágenes como las que hace apenas un año mostraban el Cantábrico enlodazado en la playa de San Lorenzo. El símbolo por antonomasia de Gijón no puede mancillarse porque los símbolos son importantes, y una ciudad que empieza por descuidar sus propios símbolos termina por descuidarse a sí misma. Debemos poner en marcha la depuradora del este y velar porque la calidad de nuestras aguas, en San Lorenzo y en las otras playas del concejo, sea siempre la mayor posible. Y también tenemos que explotar todas las posibilidades que ofrece nuestro magnífico litoral para abrirlo aún más a la ciudadanía, para reforzar esa simbiosis entre la ciudad y el mar que hace que la una no pueda explicarse sin el otro.

    Estamos hablando, en definitiva, de acometer una gran transformación urbana que de manera definitiva incorpore esta ciudad al siglo XXI, que la actualice y la prepare para todo lo que pueda estar por venir en las próximas décadas. No podemos trabajar con una perspectiva de tan sólo cuatro años. Tenemos que pensar en el Gijón de los próximos veinte o treinta años y diseñar los cimientos de una ciudad que perdure y que innove sin dejar de permanecer fiel a sus esencias. Ya se están dando los primeros pasos hacia esa transformación. El Plan de Vías, al fin en marcha tras muchos años de parálisis, supondrá un impulso imprescindible. Porque supone mucho más que la construcción de una estación y la llegada de la alta velocidad o el fortalecimiento de nuestra conexión con el exterior. Supone también romper con las fronteras que se han venido levantando entre los barrios. He dicho muchas veces que Gijón es una ciudad multicéntrica. Una urbe estructurada a partir de la suma de muchos barrios, cada uno con su propia identidad, y que se siente orgullosa de la personalidad plural que le confiere esa diversidad. Esos barrios deben estar siempre conectados entre sí. Una ciudad que se precia de estar siempre conectada con el exterior no puede tener fronteras internas, y el Plan de Vías y el metrotrén facilitarán esa reconexión entre los distintos corazones de Gijón.

    La puesta en marcha de ese Plan de Vías coincide, además, con la organización del Área Metropolitana Central, que también busca mejorar la movilidad sostenible en nuestra comunidad autónoma. Como primera ciudad de Asturias, Gijón tiene que ser un motor para la configuración de ese Área Metropolitana y participar de ella incorporando sus principales señas de identidad. Porque también ese Área Metropolitana busca reforzar el reconocimiento mutuo entre las asturianas y los asturianos. Crear un gran espacio del que todos y todas nos sintamos partícipes y que refuerce nuestra pertenencia a una ciudadanía plural. Sabemos bien que la unión hace la fuerza, y es el momento de que esas palabras se hagan realidad en Asturias. Tenemos que convertir la diferencia, lo diverso, en una razón más para unirnos. Eso Gijón lo ha venido haciendo desde sus mismos orígenes, y ese empeño, y sus excelentes resultados, la han llevado a convertirse en esta ciudad de la que tan orgullosas y orgullosos nos sentimos.

    Y dentro de ese proyecto de ciudad que defiendo, y que quiero desarrollar junto a las mujeres y los hombres que conforman mi equipo de gobierno, también la educación juega un papel nuclear. La educación garantiza el pleno ejercicio de nuestros derechos y constituye, junto con la cultura, un elemento civilizatorio. Es cierto que el Ayuntamiento carece de competencias propias en materia educativa, pero no es menos cierto que tiene la capacidad de arropar las políticas autonómicas. Quiero recuperar, con toda su potencia, la idea de Gijón como ciudad educadora. Una ciudad que ofrezca recursos continuos para la educación de nuestra infancia y juventud, pero que también sea por sí misma un agente educador. Debemos lanzar un proyecto coherente para los centros educativos y fortalecer la formación continua de la ciudadanía, potenciar eso que venimos llamando “aprender a aprender” y que se ha de llevar a cabo desde la Universidad Popular, la Red de Bibliotecas, los Centros Municipales Integrados, la Red de Museos y el Teatro Jovellanos.

    En mi etapa de consejera, siempre defendí que la educación conducía a la cultura y que ésta constituye a su vez un continuo proceso de aprendizaje. La cultura asegura la humanización y la racionalidad y, en consecuencia, propicia nuestro crecimiento como sociedad. La cultura es recepción y es producción. Es garantizar que la ciudadanía tenga acceso a las manifestaciones culturales y es velar para que las personas que crean encuentren las condiciones idóneas para trabajar y difundir sus obras. La cultura es, también, diálogo y conexión. Gijón, que siempre ha sido conocida y reconocida como una ciudad innovadora, dinámica y creativa, lo sabe bien y durante muchos años trabajó para dotar a esa convicción de fuerza y contenido. La literatura, el cine, la música y el teatro han sido los cuatro grandes pilares sobre los que esta ciudad construyó un modelo cultural que tenemos que recuperar y potenciar. No podemos desaprovechar nuestros propios recursos, ni tampoco dejar de apoyarnos en equipamientos como Laboral Ciudad de la Cultura o LABoral Centro de Arte, que aunque dependen del Gobierno del Principado de Asturias forman parte de nuestra ciudad y deben seguir jugando un papel importante en su actividad. Y además, tenemos por delante el apasionante reto de la Fábrica de Tabacos, que debe erigirse en el símbolo que represente una nueva definición de nuestra oferta cultural y de nuestra rotunda apuesta por la creación.

    La educación y la cultura, si lo son realmente, suponen transformación, mejora, bienestar y crecimiento. Son innovación. Una ciudad que se aprecie, que crea en sí misma, tiene que ser una ciudad innovadora, porque todos los días piensa en cómo ser mejor. El pasado no es puerto de llegada ni de anclaje, es el punto de partida para un presente mejor y un futuro hecho desde la consciencia. Gijón ha gozado del reconocimiento nacional e internacional por su dinamismo transformador para, siendo ella, ser cada día mejor, más habitable, más humana, sensible a las necesidades de sus vecinas y vecinos. Esto justamente era el denominado modelo Gijón. Volveremos a la senda de ese modelo. Volveremos a la senda de la innovación porque es la manera de no perder el futuro, de hacerlo con nuestras manos para que, en este complejo mundo global, sea nuestro. Un futuro que está en Europa o, mejor dicho, con Europa, que ya no es una idea abstracta sino que se concreta en sus ciudades. Gijón fue una de ellas, y volverá a serlo, porque volveremos a Europa. Aprenderemos con ellas porque nuestro camino de futuro se hace conjuntamente, desde valores profundos y compartidos, que se resumen en derechos, libertades e inclusión.

    Todo nos importa, todo nos afecta y en todo hemos de tener una posición y un papel. Nuestra tierra y nuestro mar nos comunican con el mundo en el que queremos estar; del que queremos ser agentes y serlo para extender y compartir derechos, sostenibilidad y bienestar. Por ello, los Objetivos de Desarrollo Sostenible han de ser nuestros objetivos también y nuestra contribución, desde el día a día de sus vecinas y vecinos, de sus barrios y plazas, a un mundo mejor y sostenible. Mirar hacia fuera nos exige realizar un trabajo dentro: los Objetivos de Desarrollo Sostenible nos apelan directamente en nuestro entorno cercano. Y nunca, las gijonesas y los gijoneses, hemos rehuido nuestro trabajo.

    Decía Linda McDowell que “las ciudades son el cuerpo físico de la ciudadanía; el espacio igualitario genera salud a la ciudadanía. Habitar en igualdad una ciudad genera calidad de vida”. Por ello, he querido dejar para el final un elemento indispensable para convertir en realidad todo lo que he expuesto hasta el momento. Me refiero a la igualdad entre mujeres y hombres. Nada de lo que queremos hacer será posible si no convertimos la igualdad en el eje que oriente nuestras políticas. No podremos construir una ciudad inclusiva, en ningún sentido, si esa inclusión no se extiende a toda la ciudadanía. Es indispensable terminar con la discriminación y la desigualdad que padecen las mujeres, porque esa desigualdad atraviesa las esferas económicas, las sociales, las culturales, e imposibilita el desarrollo pleno de la sociedad que queremos, que debemos, construir. Lo dijo bien Amelia Valcárcel, quien dirige la escuela feminista que lleva el nombre de Rosario Acuña, una gran pensadora que falleció en nuestra ciudad, con unas palabras que quiero citar literalmente: “La feminización de la pobreza es un hecho. La falta de oportunidades de empleo acordes con la formación, otro. El acoso y, cuando cabe, la violencia, otro más. Todo ello para un colectivo cuyo único defecto visible parece ser el no haber tenido la previsión de nacer con otro sexo.”

    Y este, nacer mujer y tener o haber tenido pareja, ha sido la única razón para que, en los últimos 16 años, 1000 mujeres fueran asesinadas en nuestro país. Una cifra escalofriante que debería mover todas las conciencias, voluntades y políticas en un esfuerzo conjunto por erradicar la violencia contra las mujeres y la desigualdad que la sustenta.

    También Gijón fue pionera y referente en el reconocimiento de esta realidad, de este desajuste, y en la lucha para combatirlo. La primera casa de acogida de Asturias estuvo en Gijón (1988). Hoy la Casa Malva es un claro referente en la atención a las mujeres que sufren violencia de género, y de sus hijas e hijos. Además, no podemos olvidar que fue una asociación de mujeres de esta ciudad, Les Comadres, quienes, en colaboración con la Asociación de Mujeres por la Igualdad de Barredos, en Laviana, pusieron en marcha el Tren de la Libertad, aquella iniciativa, en principio modesta, que terminó marcando un punto de no retorno y convirtió nuestra ciudad en un foco de la cuarta ola del feminismo. Tenemos que recuperar ese protagonismo y volver a situarnos en la vanguardia; porque como señalaba Francis Wright “la igualdad es el alma de la libertad; de hecho no hay libertad ni ciudadanía plena sin ella”.

    Ésa es, en resumidas cuentas, nuestra meta: reinventar el Gijón que queremos para mejorar el presente y ganar el futuro. Es lo que la ciudadanía nos exige, es mi compromiso como alcaldesa y es el deber de todos los aquí presentes, en tanto que representantes electos de la voluntad de las gijonesas y los gijoneses. Garantizo que daré lo mejor de mí misma para lograrlo, que antepondré los intereses de la ciudadanía a cualesquiera otros y pido a los grupos políticos que verdaderamente defienden convicciones democráticas que antepongan el diálogo y la voluntad constructiva a cualquier otro interés de índole partidista. El diálogo y construir conjuntamente serán las herramientas que desde el gobierno municipal utilizaremos para que Gijón avance. Las elecciones ya han pasado y nos aguardan cuatro años en los que nos jugamos el futuro de una ciudad, la nuestra, que no puede perder más tiempo. Es un trabajo arduo el que tenemos por delante y es, sobre todo, una gran responsabilidad que no podemos desatender de ningún modo. Nuestras convecinas y nuestros convecinos no nos lo perdonarían, y a partir de hoy es ante quienes respondemos.

    Muchas gracias.

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