Artículo de Opinión de Luis Manuel Flórez García “Floro” publicado en La Nueva España el 11 de mayo de 2026
Hace unos días se presentaba el resultado del costoso estudio para soterrar el tráfico en el Muro de San Lorenzo. La alcaldesa hizo, entre otras, la siguiente afirmación: “Gijón puede soterrar el tráfico en el Muro.” Esta afirmación no sorprendió a nadie, porque nunca se cuestionó que fuera técnicamente posible. Lo que sí se cuestiona es el coste de semejante obra faraónica, en la que el Ayuntamiento debería de aportar el 25% de la inversión total, alrededor de 34 millones de euros. No está exenta además de riesgos para los inmuebles de la zona. Se trata, en definitiva, de un gasto superfluo, una declaración de intenciones que ignora las urgencias reales de los gijoneses y gijonesas y que demuestra la desconexión de Carmen Moriyón y su gobierno respecto a las necesidades vecinales. En otras palabras, priorizan el «escaparate» del Muro frente a la mejora de la calidad de vida en los barrios, de las necesidades de los jóvenes o de familias con una precaria realidad social.
Quieren enterrar millones bajo el asfalto mientras los equipamientos culturales y deportivos en los barrios languidecen, poniendo de relieve que para ellos hay ciudadanos de primera y de segunda.
Echo en falta que realicen acciones políticas para poner fin a la brecha social, a la falta de programas educativos y de compensación social, o que den respuesta a la necesidad de viviendas asequibles en toda la ciudad para evitar la segregación, entre otras cuestiones.
Invertir en el Muro no ayuda a las familias con déficits de partida por su situación económica; lo que sí les ayuda es desarrollar, mejorar y ampliar los servicios públicos. Los gijoneses y gijonesas necesitamos una ciudad para vivir, no solo para ver o enseñar. Por eso, el futuro de Gijón pasa por recuperar la sensatez y equidad presupuestaria, algo que parece no entra en los planes de FORO.
Necesitamos un gobierno local que apueste por el transporte público eficiente, espacios de convivencia y el acceso general a la cultura y el deporte, que potencie el empleo de calidad que no nace del cemento del paseo del Muro sino de la apuesta por la industria limpia y la innovación. En definitiva, necesitamos un gobierno local que ayude a crear las condiciones estructurales necesarias para que cualquier persona pueda desarrollar su proyecto de vida en Gijón, independientemente de su código postal.
Gobernar es elegir teniendo presente a las personas y sus necesidades.