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El Plan Especial de Naval Gijón separa al Natahoyo del mar, denuncia el PSOE

  • El PSOE denuncia que el diseño del muelle y los nuevos edificios privarán al barrio de una conexión abierta y visual con el mar
  • Los socialistas presentan 14 alegaciones al proyecto relacionadas con la integración del espacio con el resto de la ciudad, el tráfico y el aparcamiento, el estudio económico y el impacto de género
  • Tino Vaquero advierte que el Gobierno local contempla Naval Gijón como una un compartimento estanco asilado de la trama urbana
  • “Tal y como está diseñado el Plan, Naval Gijón va a ser una ratonera”, señala el edil

El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Gijón/Xixón ha presentado esta mañana en rueda de prensa las alegaciones que presentará al Plan Especial de Reforma Interior de Naval Gijón. En total, serán 14 alegaciones encaminadas a mejorar la integración del área con el mar y el resto de la trama urbana, la reconfiguración de la circulación, el tráfico y el aparcamiento, así como la revisión de la viabilidad económica y las medidas de impacto de género. “El objetivo es que este trámite de alegaciones, tras la aprobación provisional, sirva realmente para mejorar el Plan Especial; las alegaciones las hacemos con ánimo constructivo, como oposición responsable, aportando ideas que puedan ayudar a mejorar la propuesta inicial. El Partido Socialista ha sido el que ha diseñado y llevado a cabo, a lo largo de los años, la recuperación de todo el paseo litoral del municipio y fue el que articuló las líneas generales de lo que debía ser este Parque Científico y, de alguna forma, nos sentimos responsables, ahora desde la oposición, de que este Plan sea el mejor posible que pueda tener Gijón”, ha avanzado Tino Vaquero.

Acceso al mar:

El concejal ha denunciado, en primer lugar, la privación al Natahoyo de su conexión con el mar. Mientras que el Gobierno local habla de “recualificación del frente marítimo y contacto con el mar” y la “apertura radical del barrio hacia la costa”, la realidad, dice Vaquero, es que el diseño mantiene intacta la cota artificial del muelle industrial (+5,41 m sobre el nivel del mar). En lugar de plantear un borde litoral activo, transitable, permeable y en contacto directo con la lámina de agua, el documento se limita a superponer pasarelas, barandillas y pavimentos sobre los antiguos cantiles industriales de hormigón. En el caso del Dique nº 1, el vaso actualmente inundado, su función queda restringida a un uso contemplativo o como banco de pruebas esporádico para tecnología marina de empresas privadas, sin una apertura cívica real. Frente a esta propuesta del Gobierno local, Vaquero ha explicado que el PSOE propone rediseñar una solución abierta que favorezca esa integración.

“También en relación con esta falta de integración el mar, tenemos que referirnos a la ineficacia de los corredores visuales previstos para las separaciones entre bloques. Una separación de 6 a 8 metros entre edificios de 18 metros de altura y hasta 36 metros de fondo es un callejón sin visibilidad. Por otro lado, las normas urbanísticas autorizan que dos edificios de parcelas colindantes se adosen a lo largo de todo su fondo mediante proyecto unitario, lo que permite legalmente eliminar por completo estos corredores. Las calles del Natahoyo podrán darse de bruces contra un muro sin que haya ninguna continuidad visual”, asegura.

Integración con el PERI-04

A este respecto, los socialistas ponen sobre la mesa la necesidad de corregir la falta de integración de la ordenación propuesta con el ámbito colindante del PERI-04. “Aunque el Plan Especial repite de forma insistente consignas sobre la “apertura radical de la ciudad al mar” y la “superación del modelo de recinto acotado”, ha diseñado en realidad una maqueta mirando exclusivamente hacia su propio interior y desentendiéndose de las interacciones con la ciudad real consolidada que tiene a su alrededor. Este diseño, a modo de compartimento estanco se manifiesta con claridad en la falta de integración del ámbito con el mar, en la falta de integración con el barrio que permita un diseño unitario y coherente de los accesos, de los viales, de la distribución del tráfico, de algunas infraestructuras, etc.”. No cabe diferir estas cuestiones a proyectos posteriores de urbanización o desarrollos futuros de los ámbitos colindantes, sino que lo propio sería que el plan especial ya previese de forma primaria que ese diseño sea unitario con todo lo que tiene a su alrededor”, ha informado Vaquero.

Para mitigar el impacto visual y operativo de la industria pesada/militar de Indra, el Plan Especial levanta edificios de hasta 4 plantas y 18 metros de altura. Ello conlleva la pérdida de vistas en tanto en cuanto las parcelas del PERI-04 que dan frente a este sector ya no se abrirán hacia la costa; su fachada norte quedará encajada a escasos metros frente a una hilera de edificios terciarios e industriales de 4 plantas de altura. El PERI-04 queda convertido en un ámbito de segunda fila encajonado entre el tejido denso de la calle Mariano Pola y los futuros edificios del Parque Científico. La apertura en abanico de la prolongación de la calle Atanasio Menéndez es la única zona visual despeja. “Antes, los muros de los astilleros separaban al Natahoyo del mar, ahora, esta densa barrera edificatoria hará la misma función”, apunta el concejal.

Restructuración del tráfico y aparcamientos:

El edil advierte, asimismo, del colapso del tráfico ante el aumento de la circulación en un espacio que prevé 40.000 m2 construidos además una gran parcela dotacional. Para calcular los viajes, el Plan Especial ha simulado un almacén o industria ligera con pocos empleados en lugar de un complejo moderno con laboratorios, sedes de empresa, y muchos trabajadores en horas punta. Esta diferencia podría elevar la generación de tráfico por encima de los 700 vehículos por hora, frente a los 442 contemplados en el estudio, lo que significa que han omitido entre el 50 y el 65 % del tráfico que se va a generar realmente. A su vez, descartan cualquier crecimiento del tráfico en los próximos 10 o 20 años basándose en las previsiones demográficas sin tener en cuenta el carácter estratégico de las vías que rodean el ámbito, la instalación de Indra, con el consiguiente movimiento de personas y mercancías, o la futura desaparición de la plaza del Padre Máximo González, su sustitución por una nueva glorieta al final del Museo del Ferrocarril y todo el tráfico que va a generar la nueva estación intermodal. Tampoco se encuentra una solución para la prolongación de la calle Peña, que queda taponada.

En cuanto a la ordenación, el Gobierno local vuelca la totalidad del tráfico a una sola calle: la calle Igor Medio, a la que se suma una calzada estructurante interior, que contará con apenas 6,5 metros para la circulación en ambos sentidos sin tener en cuenta los consiguientes movimientos de vehículos de suministro, reparto, mantenimiento y emergencias. El diseño tampoco contempla espacios específicos para las operaciones de carga y descarga ni apartaderos que permitan detener vehículos sin obstaculizar la circulación.

“Creemos que deben reconfigurar la sección del viario interior, ampliando la calzada rodada a una anchura mínima de 7’20 meros útiles con dársenas y apartaderos de carga y descarga. Proponemos que la conexión oeste sea una salida realmente operativa y bidireccional, capaz de reducir la presión sobre la plaza del Padre Máximo González, que previsiblemente desaparecerá con el diseño de la nueva estación de tren, y que se prolongue el vial de Naval Gijón hacia la calle Peña, aprovechando la actuación para reordenar la bolsa de aparcamiento existente en la confluencia con la Travesía del Mar y la calle Arcipreste de Hita. Es necesario, además, integrar el arbolado existente en una solución urbanística que permita dar continuidad al viario, con una glorieta o plaza de distribución que ordene los distintos accesos y garantice también la conexión peatonal y ciclista hacia la calle Peña, que debe ser el eje que estructure la comunicación con el Club Natación Santa Olaya y la playa del Arbeyal. De esta forma, Naval Gijón podría integrarse de manera efectiva en la trama urbana de El Natahoyo, en lugar de funcionar como un ámbito aislado de un único acceso”, añade.

En cuanto al aparcamiento, el Plan presume de contar con 572 plazas, pero únicamente 50 serán públicas y estarán a disposición de la ciudadanía. Además, exime de esta obligación a la manzana del antiguo astillero, y no contempla una alternativa para compensarlo. En las alegaciones, los socialistas reclaman habilitar entre 200 y 250 plazas públicas para atender las necesidades del nuevo desarrollo. “De lo contrario, se pueden agravar los problemas de estacionamiento que ya sufre el barrio de El Natahoyo, un barrio que ya arrastra un déficit histórico de estacionamiento. La falta de plazas públicas suficientes puede provocar que trabajadores sin aparcamiento privado asignado, repartidores y visitantes terminen ocupando los espacios reservados actualmente a los residentes”, ha explicado Vaquero.

Estudio económico financiero:

En las alegaciones, el PSOE gijonés también exige que se rehaga todo el estudio económico financiero y el informe de sostenibilidad. “Se intentan cuadrar y maquillar las cuentas para que la operación parezca rentable y sostenible, asegurando que va a ofrecer una rentabilidad desmesurada del 64’8 y casi 7 millones de euros de beneficio. La realidad es bien distinta, porque el estudio no tiene en cuenta ningún coste de adquisición de los terrenos, ni otros costes que lleva consigo el ámbito. Cabe recordar que el Ayuntamiento pagó 4’6 millones de euros por 35.000 m2, se le cedieron gratuitamente otros 3.848 m2 y hay otros propietarios privados que tienen 19.874 m2 de suelo. Con estos números, la operación realmente da pérdidas y deviene económicamente imposible”, ha subrayado Vaquero.

Impacto de género

Por último, los socialistas exigen la reelaboración de la Memoria de Impacto de Género ya que no garantiza un espacio público, seguro y accesible. El diseño del paseo marítimo, con más de 300 metros de recorrido -encojonados y delimitados por el borde del muelle y los cierres vegetales de las parcelas privadas- generará espacios aislados, con escasa visibilidad y pocas alternativas de salida o auxilio. Además, si no se obliga a tener usos terciarios abiertos a toda la ciudadanía (como así ocurre al regular estos usos en las normas urbanísticas), a partir de las 18.00 horas, en invierno, será de noche y estará desierto fuera del horario laboral, por lo tanto, “será un lugar inseguro”.

Conclusiones:

“Tal y como está diseñado el Plan, Naval Gijón va a ser una ratonera”, concluye Vaquero, que reclama una revisión en profundidad del documento para que Naval Gijón deje de concebirse como un ámbito aislado y se convierta en un espacio integrado, transitable y abierto al mar.