- Ramón Tuero reprocha al ejecutivo el abandono del patrimonio en el municipio
- “Es de agradecer que la iniciativa vecinal haya iniciado las labores de limpieza del manantial histórico, pero el Ayuntamiento debería hacerse cargo de sus obligaciones”, apunta el edil
- El Grupo Municipal Socialista llevará este asunto a la próxima Comisión de Medio Ambiente y Obras Públicas
Hace un año y medio el PSOE denunció el estado de abandono de la fuente de Contrueces, ubicada en el barrio de Ceares, y llevó a comisión la necesidad de limpiar y restaurar este manantial histórico. El gobierno local hizo caso omiso de la petición, dejando pasar el tiempo sin acometer actuación alguna y obligando a que fuera el movimiento vecinal el que diera un paso al frente.
Después de que recientemente un grupo de vecinos comenzara voluntariamente la limpieza del entorno para liberar de la maleza la construcción que data del año 1824, los socialistas reclaman al gobierno local que asuma la recuperación de la integral de la fuente y deje de descargar su responsabilidad en la ciudadanía.
“Volveremos a llevar este asunto a la próxima Comisión de Medio Ambiente y Obras Públicas. Cabe recordar que la fuente se restauró en el segundo mandato de la alcaldesa Paz Fernández Felgueroso, pero la maleza y vegetación volvió a cubrirla por el paso de los años y la falta de mantenimiento. Es de agradecer que la iniciativa vecinal haya iniciado las labores de limpieza del manantial histórico, pero el consistorio debería hacerse cargo de sus obligaciones y no delegar en los vecinos tareas que son competencia municipal”, apuntó el concejal del Grupo Municipal Socialista, Ramón Tuero.
En ese sentido, reprocha al ejecutivo local el abandono del patrimonio en el municipio y reivindica que su recuperación y mantenimiento es esencial para proteger la identidad de los barrios, de la comunidad, ya que son elementos que preservan la historia, la cultura y el tejido social. Advierte que la situación de la fuente de Contrueces no es un caso aislado y recuerda que la fuente de Isabel II en Cabueñes o algunos lavaderos de las parroquias rurales también forman parte del patrimonio hidráulico que presenta un estado deplorable.
“No podemos permitir que dejen los bienes históricos de nuestro municipio abandonados a su suerte porque eso significa someterlos a su desaparición”, concluyó Tuero.