Artículo de opinión de Paula Vicente Álvarez, secretaria de cultura y deporte de la Agrupación Municipal Socialista de Gijón/Xixón¨, publicado el martes 23 de septiembre en El Comercio.
Ya está en boca de toda la ciudadanía gijonesa que el gobierno del Ayuntamiento de Gijón quiere cerrar el Museo Nicanor Piñole. Se explican sus dirigentes diciendo que las obras de arte tendrán mejor destino en el proyecto de Tacabalera, pero lo cierto es que ahora mismo se trata de sacar esos cuadros y meterlos en otro sitio, ya que Tabacalera es eso, un proyecto. ¿En qué otro sitio? Pues quizá en una exposición temporal en el Revillegigedo, que, no olvidemos, no es un espacio gestionado por el Ayuntamiento; quizá un almacén… quién sabe.
Me gustaría indicar un detalle que puede parecer menor por haber pasado desapercibido hasta ahora, pero que no lo es. Quienes tenemos hijos o hijas aún en edad escolar sabemos lo importante que es el Nicanor Piñole para los gijoneses y las gijonesas, porque la primera vez que pisan un museo en su vida suele ser este. Dentro de los programas educativos de la Fundación Municipal de Cultura, en la sección de Patrimonio
Artístico, se ofrecen en el Piñole, desde hace muchos años, los talleres destinados a los pequeños y pequeñas de Educación Infantil. Son actividades deliciosas en las que el alumnado de todos los colegios de Gijón puede participar, inspiradoras y muy divertidas, siempre a partir de las pinturas de nuestro querido pintor, que les hace entrar en contacto con nuestra magnífica red de museos con naturalidad y sin prejuicios. El día en el que fueron mis dos hijos volvieron con el mandilón manchado de pintura, muy ufanos, con ‘su primera obra de arte’ a casa. Aún esta semana, ya adolescentes, al comentar en casa la noticia, recordaban lo bien que lo habían pasado.
Esos son dotaciones que no se pueden guardar. Actuemos con cabeza, pero también con corazón. Dejemos que el Piñole siga abierto hasta que tengamos listo un emplazamiento que, además de todo lo que se ha pedido, permita también que nuestros peques sigan teniendo la oportunidad de recordar el día en que la maestra de Infantil los llevó a pintar al museo.