- El concejal socialista denuncia que el proyecto incumple la ley y busca únicamente crear una «apariencia de legalidad» que constituye un fraude de ley
- “La ausencia del concejal tránsfuga es un aviso al Gobierno local acerca de lo que puede ocurrir hasta el final del mandato”, afirma el concejal socialista
“Habíamos decidido no participar en este circo que ha preparado el señor Pelayo Barcia, con una Ordenanza de ZBE que a todas luces incumple la Ley de Cambio Climático y el Decreto que regula su creación, y nos hemos mantenido en esa posición hasta el final”. El concejal Tino Vaquero se ha mostrado muy crítico con el proyecto de Ordenanza de Bajas Emisiones que ha presentado el Gobierno municipal, un proyecto que ha calificado de “farsa” ya que no recoge objetivos concretos para la mejora de la calidad del aire ni para la mitigación del cambio climático, no tiene un carácter continuo y permanente en el tiempo, y la superficie sobre la que se plantea no es significativa desde el punto de vista medioambiental ni en relación al tamaño de la ciudad. Además, no establece restricciones de acceso en función del potencial contaminante de los vehículos ni contempla sanciones.
“El Gobierno municipal juega con la letra y el espíritu de la ley. Se crea una apariencia de legalidad, pero en realidad lo que se persigue es evitar la aplicación de la propia lee, lo que tantas veces hemos definido como un fraude de ley, en este caso, de libro. La Ordenanza es una caricatura, una burla de un Gobierno insumiso que se niega a cumplir la ley. Así lo había expresado públicamente el señor Barcia sin ningún rubor”, ha explicado Tino Vaquero.
El resultado de la Comisión de Tráfico fue un dictamen en contra del proyecto de Ordenanza, lo que trasladará su votación final al Pleno. El Gobierno local no ha conseguido el respaldo necesario para sacar adelante su propuesta. El motivo, además de recibir el voto en contra de todos los partidos de la oposición, fue la ausencia en Comisión del concejal tránsfuga de Vox, Oliver Suárez, una cuestión que, para el edil socialista, abre un interrogante.
“La ausencia del concejal tránsfuga, que pone su voto a disposición del Gobierno habitualmente, es un aviso acerca de lo que puede ocurrir hasta el final del mandato, un toque de atención a este Ejecutivo. ¿Es una medida de presión del concejal tránsfuga? Veremos… Sin él, Foro y PP no reúnen los apoyos necesarios para llevar adelante sus proyectos, lo que nos puede abocar a un final de mandato impredecible”, cuestiona Tino Vaquero.