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Archivo municipal: los papeles que perdemos

Artículo de opinión de Paula Vicente Álvarez, secretaria de Cultura y Deportes de la Agrupación Municipal Socialista de Gijón/Xixón, publicado en El Comercio el 15 de junio de 2026.

Hay una película de ciencia ficción de los años 70, La Fuga de Logan, que siempre me ha inquietado. Es una distopía donde la vida transcurre en una cúpula de placer eterno, sin pasado y sin memoria. Todo está diseñado para el presente inmediato. Nadie sabe qué pasó antes porque no hay rastro de ello. Nada escrito, nada guardado. Y sin esos recuerdos, la gente no puede rebelarse contra nada porque ni siquiera sabe que hay algo contra lo que rebelarse. No quiero destripar demasiado el argumento, pero todo cambia cuando, al salir de la cúpula, Logan descubre otro mundo y en él, la memoria de lo que pasó.

Es una ficción, claro, pero siempre lo he visto como un aviso de lo que nos podría pasar si no cuidamos nuestra historia. Y nuestra historia, la historia de Gijón, es el Archivo Municipal. Ya es pública la delicada situación en la que está desde hace años. Su sede en Cimadevilla se quedó pequeña. Sus fondos han estado dispersos por locales en condiciones lamentables. El personal ha sido insuficiente. Y la solución que se plantea ahora es su traslado a un sótano inundable, atravesado por bajantes y canalizaciones de aguas fecales.

Urge el diseño de un edificio adecuado que pueda albergar el conjunto del Archivo con dignidad, un emplazamiento con un diseño que permita usarlo y honrarlo como se merece.

Porque el Archivo Municipal de Gijón no es un almacén de papeles viejos. Son cientos de años de vida de una ciudad: documentos sobre pergamino y papel, cartografía, material audiovisual, etc., una biblioteca de temática gijonesa que no existe en ningún otro sitio. El templo de la investigación histórica local. Sin él, no podemos estudiar quiénes fuimos. Y si no podemos estudiar quiénes fuimos, tenemos muchas más dificultades para sabes quiénes somos y hacia dónde queremos ir. Porque una ciudad que no conserva sus documentos acaba perdiendo algo más que lo papeles.