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Monchu García: «Gijón ha perdido ambición con Foro y se conforma con terrazas»

Entrevista a Monchu García González, secretario general de la Agrupación Municipal Socialista de Gijón/Xixón publicada el 12 de abril de 2026 en El Comercio. La foto es de Arnaldo García.

«El modelo de ciudad de Moriyón es el de expulsar a los vecinos de sus barrios. Está convirtiendo una parte de Gijón en una zona elitista»

Monchu García (Gijón, 1974), secretario general de la Agrupación Socialista de Gijón y diputado autonómico, analiza la situación política de la ciudad en un contexto marcado por tensiones internas, debates sobre vivienda, infraestructuras y modelo urbano. Con un discurso directo, reivindica el papel del PSOE en la oposición y plantea un modelo alternativo basado en la industria, la cohesión social y el derecho a vivir en Gijón.

–¿Qué nos puede contar del caso de Iván Álvarez Raja?

–No puedo contar más que lo que se sabe hasta ahora. Existe una disposición a nivel federal en la que no se conoce ni quién ni por qué se inicia, más allá de una acusación general de acoso. Es un procedimiento interno que sigue sus propios cauces y que tendrá que resolverse en ese ámbito.

–¿Ha tenido algo que ver el caso Raja con la renuncia como concejala y secretaria de Organización de Natalia González?

–Natalia llevaba meses con una situación personal complicada. Intentó compatibilizar sus responsabilidades, pero llegó un momento en el que no pudo continuar. Es una decisión personal que no tiene que ver con este asunto.

–Lara Martínez, ‘Floro’, que fue quien encabezó la lista, Juan José Ordiales, Natalia González… Cuatro de un total de nueve concejales han dimitido. ¿Hay un problema de fondo?

–No, cada caso tiene su explicación. Lara asume responsabilidades en el Gobierno de Asturias; ‘Floro’ tenía prevista su salida dentro del mandato, aunque no se había hecho pública la fecha. Juanjo está centrado en Cabueñes, que es una cuestión muy exigente, sobre todo con los problemas que han surgido en la obra. Y Natalia responde a motivos personales. Nada más.

–¿Cómo valora el trabajo del grupo municipal?

–Está siendo un trabajo excelente en un contexto muy complicado y nuestra presencia se basa en la calle y en la capacidad de influir en los medios y en la sociedad. Aun así, hemos marcado la pauta política de la ciudad, hemos planteado iniciativas que el gobierno ha terminado aplicando y hemos denunciado la pérdida de ambición de la ciudad. Gijón ha pasado de ser una ciudad que competía por todo a parecer una ciudad de segunda.

El peligro del conformismo

–¿A qué se refiere?

–A que antes Gijón no tenía complejos. Competía por grandes proyectos, por eventos, por posicionarse como referencia. Ahora, con Foro, parece que se conforma con actuaciones menores, con pequeñas intervenciones, con terrazas de bares y con un modelo de ciudad más limitado. No se aspira a liderar nada. Eso se nota en muchos ámbitos, en la cultura, en la industria, en los grandes proyectos. Se ha instalado en una idea de conformismo que es muy peligrosa.

–¿No cree que le falta liderazgo al grupo municipal?

–¿A qué se refiere con liderazgo? Porque si el liderazgo es plantear cuestiones que sean relevantes para la ciudad, yo creo que eso el grupo lo está haciendo. Si lo que se quiere es alguien que dé espectáculo, nosotros no somos de esa política.

–Usted prometió recuperar la Alcaldía en 2027. ¿Cómo se está trabajando para lograrlo?

–Construyendo un proyecto colectivo. No personalista, es un proyecto hecho con muchas manos, con militantes y también con gente que no es militante. Defendemos un modelo de ciudad industrial, con empleo de calidad, una ciudad para vivir los gijoneses. Y aclaro esto de gijonés. Un gijonés es cualquier persona que quiere venir a vivir y desarrollar un proyecto de vida en Gijón. No es una cuestión de nativos.

Gijoneses y no gijoneses

–¿Por qué hace esa apreciación, quiénes no son gijoneses?

–No es gijonés el que viene de visita. No es gijonés el que se compra un piso, encareciendo la vivienda, y no lo utiliza nada más que dos meses al año. Gijonés es cualquier persona que haya nacido aquí o no, haya venido de donde haya venido, me da igual la nacionalidad, que viene a desarrollar un proyecto de vida, es decir, a trabajar, a tener una familia en el concejo.

–¿Qué le ha aportado el proceso de escucha que ha mantenido con la militancia para hablar de candidatos?

–Te da una visión muy clara de la ciudad real. De lo que pasa en los barrios, de lo que necesita la gente, de cuáles son las prioridades. Eso es fundamental para construir un proyecto político sólido.

–¿Cuáles son las preferencias de los afiliados y la suya de cara a encabezar la lista de 2027?

–La mía se sabrá y la del militante se sabrá el día que haya una votación en las primarias. Ahora mismo lo que hay son varias personas, seis personas podríamos decir, tres hombres y tres mujeres, que están muy bien situados. Sé positivamente de algunos que no estarían dispuestos a asumir este compromiso y otras que sí. También veo que hay muchas otras personas que pueden estarlo y no se está hablando de ellas. Todos tienen todo el derecho del mundo a posicionarse y evidentemente esto la ejecutiva lo hablará.

–¿Va a tener la ejecutiva local su candidato?

–Pues puede ser que se llegue a posicionar, al menos mayoritariamente, pero eso no obsta para que todos los demás que quieran se presenten. Y eso es lo que hay que proteger, el derecho de toda la militancia socialista a presentarse a ese proceso de primarias.

–¿Usted está dispuesto a dar el paso?

–Hombre, a mí me costaría mucho tener que dar ese paso, porque yo soy muy amigo de la bicefalia y creo que mi trabajo en la organización no está acabado.

–Seguimos con las encuestas de candidatos. ¿Quién la encargó, qué se preguntó y qué resultado han dado?

–Ninguno determinante. La agrupación de Gijón no encarga esa encuesta y no condiciona nuestras decisiones. La demoscopia es una herramienta más, pero no puede marcar la estrategia.

–Fue entonces la FSA…

–Evidentemente si no la encargamos nosotros, me imagino que no la encargó el PP… Las organizaciones políticas tienen la obligación de ver, de testar cómo están las cosas y las herramientas de las que disponen están, aparte de la propia percepción, la demoscopia. Es normal que se hagan encuestas. Yo me sé alguna del PP, pero no la puedo contar.

–¿Por qué?

–Porque no sería adecuado. También me sé alguna de Foro, pero tampoco la quiero contar por responsabilidad.

–¿Van tarde en la elección de candidato?

–No. En pocos meses cualquier candidato puede ser perfectamente conocido. No somos un proyecto basado en una persona, como es Foro, que sabe perfectamente que cuando Carmen Moriyón no esté desaparece.

Infraestructuras

–Plan de vías, Lloreda-Veriña, accesos a El Musel, Cabueñes… ¿Hay cerco a Gijón?

–Pues claro que no. El vial de Jove soterrado nunca fue una buena idea, lo dijimos desde el inicio, que la alternativa debía ser Aboño. Todavía no sé cuál es la de Carmen Moriyón ni la de Jesús Martínez Salvador, que se quejan mucho y miran mucho para los demás, pero no se están ocupando para nada de este asunto. El retraso del plan de vías tiene mucho que ver con decisiones políticas equivocadas y con debates sin sentido. Y de Cabueñes se ha hecho una buena gestión en una situación compleja.

–Hombre, Transportes un poco de cerco sí parece que está levantando.

–Hablar bien del ministerio no puedo. Pero ni de este ni de los anteriores. Todavía me acuerdo del señor De la Serna cuando vino con Moriyón a inaugurar el tramo de Lloreda-Veriña. Ahí tienen la foto, como la de la plaza de Colón, con la alcaldesa de la manita de Abascal y el PP. De este ministerio no puedo hablar bien, pero sí puedo decir que algunos de los retrasos más importantes que hay en esta ciudad, como el del plan de vías, que iba bien hasta el año 2011, tuvo que ver con ese debate ficticio, estúpido, generado por la alcaldesa Moriyón sobre la centralidad en un espacio donde se supone que vamos a tener todas las estaciones del metrotrén.

–¿Cómo se recupera la confianza de la ciudadanía en ese ámbito?

–Presionando y defendiendo la ciudad. No basta con mandar cartas o hacerse fotos. Hay que ejercer liderazgo institucional y negociar con firmeza, lo contrario a lo que está haciendo la alcaldesa. No se puede trasladar siempre la responsabilidad a otros.

–¿Qué plantean para el ‘solarón’?

–Vivienda, parque y equipamientos. Pero vivienda accesible. No puede ser un espacio para quien pueda pagar 300.000 o 400.000 euros. Tiene que ser un lugar donde la gente pueda desarrollar su proyecto de vida.

–¿Qué modelo de ciudad cree que se está imponiendo ahora?

–Un modelo de segundón. Una ciudad que aspira a atraer inversión vinculada al consumo y a la vivienda cara. Eso genera desigualdad y expulsa a los vecinos.

–¿Expulsa el Ayuntamiento a los vecinos?

–Sí, claro. Hay barrios que llevan años sin cambios, mientras otros concentran inversiones. Eso genera sensación de abandono y rompe la cohesión de la ciudad. Este Ayuntamiento está convirtiendo una parte de Gijón en una zona elitista y está gentrificando la ciudad y expulsando a la gente de los barrios.

–Explíquese.

–Esta ciudad siempre fue policéntrica, porque los que nos criamos en los barrios compartíamos el espacio común del centro, de la playa, del parque Isabel la Católica, de El Molinón… Pero nuestros barrios tenían servicios y esos servicios se van degradando. ¿Cuánto hace que no se hace nuevo equipamiento en Gijón? Lo último que se hizo aquí fue con el Plan E, en la época de Paz Fernández Felgueroso, el pabellón de deportes de La Tejerona. Que la gente repase qué centros municipales se crearon en los 15 años de Moriyón.

–¿Qué papel debe jugar la industria en el futuro de Gijón?

–Fundamental. La industria genera empleo de calidad, estabilidad y salarios dignos. No se puede renunciar a ese modelo.

–¿Cómo valora la llegada de nuevas empresas?

–Es positivo, pero hay que planificar bien dónde y cómo se implantan. No todo vale.

Llegada de Indra

–Una de las últimas en llegar es Indra, para el Tallerón.

–Estoy encantado de que venga Indra, encantadísimo, pero no sé por qué tiene que estar ahí, porque precisamente si algo tenía Duro Felguera de valor eran las capacidades técnicas y el trabajo singular que se desarrollaba en el Tallerón.

–Aquí algo ha tenido que ver el Gobierno de Asturias.

–Ya, pero yo soy el secretario general del PSOE de Gijón y pienso en la ciudad. Y pienso que cuando tenías una parte de una empresa que funcionaba bien, que tenía futuro, pues no sé si venderlo para que sea al final una nave, que es lo que necesita Indra, era a mejor de las opciones.

–¿Qué opina del proyecto del Hospital de Quirón?

–Es un negocio privado. Vendrá si le salen las cuentas. No responde a una lógica de servicio público.

–¿Y la Universidad Europea? ¿Está el Gobierno de Asturias poniendo más trabas a este proyecto que a los de Oviedo y Avilés?

–No hay trabas. Es un proyecto privado que sigue su tramitación.

–¿Qué papel jugó la agrupación socialista en la salida de Laureano Lourido de la presidencia del Puerto de Gijón?

–Consideramos que no era la persona adecuada y defendimos su relevo desde el principio. Creíamos que su gestión no era positiva para la ciudad.

–Si la comisión del accidente en la mina de Cerredo señala responsabilidades a Nieves Roqueñí, ¿qué debe ocurrir con la actual presidenta del Puerto?

–Esa decisión no va a ser tomada por por nosotros. Creo que el presidente aquí ha estado bien, en el sentido de decir que aquí hay un informe y todavía hay un recorrido judicial. Sí que es verdad que habrá que asumir las consecuencias que se consideren oportunas. Lo que yo puedo decir de la señora Roqueñí es que la ciudad ha salido ganando con la gestión al frente del Puerto. A partir de ahí , las responsabilidades, como dice el presidente, que haya que asumir se asumirán. Y creo que además eso es lo bueno en política.

–Si llegan a la Alcaldía, ¿volverán a cerrar la plaza de toros para la feria taurina?

–No me parece necesario. Yo creo que los toros es una historia que se muere sola y precisamente a lo mejor el haber acelerado ese cierre los ha revivido, porque cuando la gente se va quedando en los últimos coletazos, se pone más efervescente. Y yo creo que hay una efervescencia ficticia en los toros en Gijón, porque ni hay afición ni hay futuro. Yo fui taurino, a mí me gustaban los toros y bueno, con mi evolución personal, creo que los toros son algo que se acabará extinguiendo y cuanto más pronto mejor. Pero creo que la manera de que se extinga es el proceso natural. Forzarlo no me parece lo adecuado.

-¿Fue un error la decisión tomada en su momento?

–Hombre, sobre todo porque las causas que se dieron. Si era que la plaza estaba mal, pues hombre, mal mal del todo no parece que esté.  No sé, aguanta conciertos, ¿no?